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viernes, 29 de abril de 2022

La entrevista de los viernes: Rubén Benítez e Iván Parro (Antología Monería)

  Hoy tenemos con nosotros a Rubén e Iván. Podéis leer el hilo de sus relatos aquí:


¿Qué es lo que te motiva para escribir?

Rubén: La diversión intrínseca de la creación de historias y personajes. Sentarme a plasmar en palabras una historia, para mí es adictivo. Y, si es una idea loca, mejor todavía.

Iván: Siempre he dicho que tenemos un universo de posibilidades y de temas simplemente con observar un poco. Puedo escribir sobre lo que siento, lo que veo o lo que vivo en primera, segunda o tercera persona. Y cuando escribo siento paz, me libera, me lleva a otros mundos, a cumplir sueños, a creer y crear en un mundo mejor para todos. La escritura también es un medio para ponerse en las pieles de los otros y vivir y sentir como ellos lo harían para intentar comprenderles un poquito mejor.


¿Qué se te metió en la cabeza para que te plantearas presentarte a una convocatoria de piñas, monos y otras locuras?

Rubén: Tenía la Feria ChiFLOdura en camino, mi propia feria literaria en línea centrada en el humor y con una piña como mascota, nuestro querido Bob Piñata. Carmen sugirió que pusiéramos piñas porque era un elemento veraniego, ya que la hacíamos a principios de septiembre, para la vuelta al cole; y lo de los monos vino solo, en parte inspirado por un peluche que tenía ella de una monina. Nos encantan esas locuras y decidí condensarlas en un relato breve que funciona como prólogo de la antología.

Iván: Lo primero el carácter benéfico-solidario de la convocatoria propuesta por Rubén Martínez. Y luego la temática sobre animales. Soy un gran amante de los animales y la verdad era un desafío mezclar piñas, monos y además en poesía como era mi intención. No estoy acostumbrado a escribir textos de humor por lo que fue un ejercicio de adecuación y de adaptación, pero creo que todos los escritores debemos saber hacerlo. Tengo que decir que me gustó escribir el poema que se incluye en la Antología Monería, y volvería a repetirlo.


¿Hay detalles autobiográficos, quizá un personaje, una risa, una frase, una serie que te gusta, que hayas incluido en tu relato?

Rubén: Sí. Hacia el final hay un diálogo entre dos monos acerca de ahogar penas en fruta podrida (alcohol) que te tenido conmigo mismo varias veces. Siempre que sea con moderación, no le veo ningún problema a beber alcohol.

Iván: No, no los hay, aunque lo que sí que intenté en el poema es lanzar un mensaje, una enseñanza, una moraleja por decirlo así en cuanto a que no hay que tener miedo ante los problemas y desafíos de la vida por muy grandes que sean porque la mayoría de las veces pueden ser superados, que no nos coarte o nos impida nada poder cumplir nuestras necesidades o nuestros sueños.


¿Por qué elegiste esa forma concreta de contar tu relato? ¿Qué tiene de especial?

Rubén: Una de las betas me dijo que se imaginó al mono protagonista viendo pornografía. Yo no lo vi así hasta que me lo contó, porque mi intención con esa escena era la de dos monos quitándose las pulgas, no intimando, pero tras varias lecturas vi que tal vez esa persona tenía razón. Así que, sí, hay un mono que ve porno en mi relato, y también un mensaje a favor de buscar la felicidad en uno mismo, y si se une otra persona o simio, pues bienvenido sea.

Iván: En mi caso elegí la poesía porque es el medio de expresión que más he utilizado desde hace treinta años ya, y por otra parte porque como decía antes era un desafío plasmar en un poema una historia en verso que incluyera animales y además fuera humorística. Estoy contento con el resultado y espero que a los lectores de la antología al menos les haya sacado una pequeña sonrisa el poema.


Cuéntanos algo sobre los otros escritores de la Antología.

Rubén: No me hacen caso. Organizar algo con ellos es un horror. Están locos. Son locos con talento. Han sido capaces de hacerme reír, de aportar historias increíbles a la antología y todo para ayudar a los monos de la Fundació Mona. Los quiero, a pesar de que me lleven por el camino de la amargura a menudo.

Carmen es una compañera/psicóloga/consultora legal a la que quiero mucho, Fran Márquez es un cachondo inteligente, Fran Palanca tiene un proyecto que escribimos en conjunto que es una demencia desternillante, Marla escribe como los ángeles, igual que Iván Parro, quien ha sido toda una grata sorpresa, igual que Roberto. Mario es un tío enternecedor, Sheila y Aarón hacen un tándem increíble y, por último, Iván Ros tiene una buena trayectoria como autor de fantasía.

Iván: La verdad es que ha sido una experiencia gratificante participar en esta Antología Monería con el resto de autores. Lo bonito de esto es que no compites con nadie por obtener ningún premio sino que el premio ya lo obtienes tú mismo por el simple hecho de participar. Si luego además el jurado selecciona tu creación (y en este sentido es de mucho agradecer que hayan abierto la posibilidad de enviar tanto poesía como relatos o microrrelatos) pues una alegría mayor. Por una parte porque tu texto va a llegar a mucha gente y por otra porque sabes que va a ayudar a salvar vidas, y esto es lo más hermoso de todo. La literatura salva vidas, y este es un gran e importante e importante mensaje para todos.

Para terminar quiero agradecer su tiempo, su apoyo y colaboración para que esta antología ya sea una realidad. A Rubén y el jurado, a mis compañeros de letras que nos han dejado grandes textos y a los que habéis leído o vais a leer la antología porque además de pasar un rato muy divertido estáis siendo salvadores de vidas. ¡Muchas gracias a todos!


¿Dónde podéis encontrarlos? Aquí:








sábado, 23 de abril de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... Marta Madrid Ribas

 Habíamos quedado en las gradas del campo de fúbol. Aquel año la primavera llegaba con las hormonas revueltas y era difícil saber si haría calor, frío o si llovería como si hubieran quitado el tapón de la bañera en las nubes. Mientras esperaba a Marta, me puse a repasar mis notas:

Marta Madrid Ribas. Estudió filología inglesa porque es una enamorada de Londres y la literatura e historia de UK. Vivió en Inglaterra nueve meses y allí retomó la escritura que había dejado de lado en los primeros años de Universidad. Al terminar la carrera empezó a trabajar como Consultant en Cambridge University Press en Barcelona. Durante un tiempo dejó el mundo de las letras hasta que volvió a escribir cuando fue madre. Se puede decir que en los momentos con cambios importantes es cuando más motivada está para escribir.

―¡Ejem!

―¡Vaya, qué susto! ―acerté a decir mientras trataba de coger en el aire el cuaderno. Cosa que, por supuesto, no logré.

―Debes ser Mario.

―Y tú Marta, ¿verdad?

Ella me miró con unos ojos verdes que destellaban con curiosidad. Tenía el pelo dorado recogido en una coleta alta y se distinguían unas divertidas mechas rosas en las puntas.

―No tengo mucho tiempo, así que dispara. He quedado para ir al cine en un rato.

―¿Quieres que vayamos a una cafetería a hablar?

―Toma, una Coca. ¿Mejor?

―Oook.

Activé la grabadora y agarré el bloc y el bolígrafo. Ella se sentó junto a mi y se quedó mirando durante unos segundos a las porterías del campo de fútbol.


El personaje central de la historia es Alma: una adolescente en primero de bachillerato. El otro protagonista es Max, un chico de su clase al que le ha sucedido algo durante el verano. Más adelante, vemos que ese verano ha sido complicado para muchos otros compañeros. Están cerca de ser adultos, deben vivir muchos cambios y madurar. Cuéntanos un poco los problemas por los que pasan.

El mayor problema de Alma es que se ha aislado de sus compañeros y de la vida en el instituto y en realidad se siente muy sola. 

Max es un chico con toda la vida planeada y cuando lo que le sucede en verano destroza el futuro que creía asegurado, todo se desmorona a su alrededor. Los otros compañeros sufren problemas habituales entre los adolescentes, intentan construir su personalidad y es difícil saber cuál es de verdad su personalidad o si están influenciados por los demás.

Max guarda mucha ira dentro: ha perdido la ilusión por todo después de un grave accidente que le ha apartado de su gran pasión, que es el fútbol. La rabia, la sensación de no encajar, de no ser comprendido, la rebelión contra todo y contra todos, típica de la adolescencia, en este caso se vuelve extrema. ¿Cómo conseguiste construir un personaje tan intenso y complejo como Max?

Creo que en la adolescencia los sentimientos se exageran y lo malo que te puede pasar es lo peor y no le ves solución. La mayoría de gente tiene una infancia feliz y cuando surgen los primeros problemas en la vida, de adolescente, no sabes cómo afrontarlo, no tienes referencias. Eso es lo que intenté plasmar en la novela. Además, siempre he sido consumidora de libros y series juveniles y he asimilado mucha información sobre adolescentes.

Alma se vuelca con Max para apoyarlo, protegerlo, estar ahí cada vez que la necesite. Ella nos muestra la importancia de la amistad y la confianza, lejos de las relaciones con los padres. Sin embargo, Alma tiene sus propios problemas. Sabemos que hay algo que no quiere contar, un secreto que se acabará desvelando al final de la historia. ¿Influye esto en su forma de actuar con Max?

Claro que influye. Al aislarse durante todo el instituto apenas ha tenido experiencia en relacionarse con chicos, aunque Max es un antiguo amigo, ahora son adolescentes y han cambiado y todo eso le crea muchas inseguridades.

Más adelante nos encontramos con Julia. Parece que vive en una fiesta permanente pero hay temas más profundos a su alrededor. Lo mismo pasa con Jaime. Esto nos muestra de una forma muy gráfica que la adolescencia no es un camino de rosas. Es una fase muy compleja en la que el apoyo de los padres solo puede llegar hasta cierto punto, porque ellos deben tomar decisiones y aceptar sus consecuencias. ¿Cómo te documentaste para explorar todo estos conflictos?

Como he dicho antes, de leer y ver series juveniles y de mi propia experiencia adolescente. En esas edades no le cuentas todo lo que te pasa a tus padres. En parte por vergüenza o por falta de confianza en ellos. Además tienes miedo de que minimicen tus problemas y no te tomen en serio. Creo que los padres subestiman lo que la adolescencia puede marcar la vida adulta de las personas.

En una de estas fiestas aparece el fantasma de los abusos y agresiones sexuales. Es un tema muy grave sobre el que cada día oímos una nueva barbaridad en las noticias. La adolescencia, con el comienzo de la vida sexual de las personas, es un momento especialmente delicado para sufrir esto. ¿Por qué decidiste incluirlo en el libro? 

Quería incluir los problemas a los que están sometidos los jóvenes. Aunque en esa etapa la única responsabilidad que tienen es estudiar, tienen muchos frentes abiertos a los que los lleva una sociedad hiperconectada y poco vigilada. Cuando los menores pueden acceder a porno en cualquier momento, ese es su único referente y es muy peligroso.

Jaime y Max eran muy amigos antes de los sucesos del verano. Max se ha aislado de todos pero Jaime sigue muy preocupado por él. ¿Cómo de fuerte es su amistad? ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Jaime por él?

Jaime es uno de los mejores amigos de Max, antes del inicio de la novela. Él quiere ayudarlo pero Max lo excluye porque cree que ya no están en la misma posición en la vida. Jaime es el primero en sospechar que Max tiene un problema grave y quiere ayudarlo a toda costa. Cuando ve que Max parece querer apoyarse en Alma, no duda en pedir ayuda a la chica, aun que ellos no son amigos.

Tanto Alma como Max tienen relaciones problemáticas con sus padres, aunque en diferentes grados. La madre de Alma la apoya pero de los padres de él solo conocemos las discusiones y broncas continuas. Estos problemas de Max, ¿son causa o consecuencia de su ira? ¿Cómo se puede romper ese círculo?

Muchos de los problemas de Max vienen de que sus padres son los primeros en creer que el futuro de su hijo se ha ido al traste. Si las personas más importantes de tu vida no te ayudan a ver la luz al final del túnel, ¿cómo va a conseguirlo un adolescente solo? Los padres de Max también necesitaban ayuda para entenderlo y ayudar a su hijo. Que los adultos no estigmaticen los problemas de salud mental es esencial para ayudar a los jóvenes.

En el último tramo de la novela, la historia se acelera y cada vez suceden más cosas. La vida va plantando semillas y al final todo florece casi al mismo tiempo. Pero hay algo que no cambia nunca: la forma en la que Alma aferra a Max y lo sujeta, lo ayuda, lo sostiene, pase lo que pase. ¿De dónde saca esa fuerza?

Alma tiene muy buena relación con su madre, es su pilar. Al ver que a Max le falta ese pilar, intenta estar allí para él, siempre. Además ella está acostumbrada a estar sola, sabe lo duro que es, pero Max no ha estado nunca solo en su vida.

Esta es una historia sin villanos obvios. No hay personas que quieran acabar con los protagonistas. Sin embargo, lo que recorre la novela de principio a fin es la sensación de soledad de los personajes. Se aferran unos a otros porque nadie los comprende y necesitan sentirse parte de algo. ¿Crees que esto afecta a todos o solo a los adolescentes?

Yo creo que todos los adolescentes se sienten solos en algún momento. Incluso los populares y que parece que viven una vida de película. Es muy importante sentir que hay al menos una persona que te entiende; si no, es insoportable. 

Para terminar, cuéntanos algo sobre lo que estás trabajando ahora.

Terminé una novela, larga esta vez, también romántica, que pasa entre Londres, Barcelona y Los Ángeles. Es un claro homenaje a la película Notting Hill. La he presentado a un concurso, quizás pronto tenga noticias. 

Además tengo un podcast donde entrevisto a compañeras/os que escriben romántica. Marta's Inner Life Podcast de romántica, se titula. 


―Bueno, para ser tan mayor eres un tío enrollado ―me dijo de pronto Marta, con una sonrisa.

―Esto, gracias, creo. No pensaba que fuera tan mayor...

―Supongo que depende del punto de vista. A veces parece que las cosas no llegan nunca y otras quieres parar el tiempo para que no se acerquen más ―dijo, con los ojos turbios. Parecía estar recordando algo.

Se levantó y se sacudió sus pantalones de cuadros negros y rojos. Había dejado de llover.

―Gracias, Mario. Pero ahora tengo que ir a aprovechar el tiempo. Sé por experiencia que es algo de lo que nunca hay suficiente, así que quiero pasarlo con Max.

―¿Con Max?

―¡Por supuesto!

Se alejó hacia el campo. Mientras cruzaba el terreno, iba dejando su marca con las botas negras con las que caminaba, decidida a dejar su huella en el mundo.

Yo me levanté y me crujió la espalda. Igual sí que estaba un poco mayor.




¿Dónde puedes encontrar a Marta Madrid?

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Si quieres comprar su libro, puedes hacerlo aquí: «No desaparezcas»



viernes, 22 de abril de 2022

La entrevista de los viernes: Mario Durán y Fran Márquez (Antología Monería)

 Hoy tenemos con nosotros a Mario y Fran. Podéis leer los hilos de sus relatos aquí:


¿Qué es lo que te motiva para escribir?

Mario:  Básicamente, por necesidad. Doy vueltas a las historias, tramas, personajes en mi cabeza y necesito soltarlo, contar la historia y verla acabada. Sentir con los personajes, viajar con ellos, llorar con ellos, reír con ellos. Tengo muchas ideas y poco tiempo pero me gusta plasmarlas y ver cómo cambia desde el germen hasta que crece y madura.


Fran: Contar las historias que se me ocurren. A menudo veo algo u oigo algo que me inspira una idea —puede ser una frase, una canción una imagen, una noticia, una película…— y de inmediato me pregunto ¿qué pasaría si…? y empiezo a imaginar una historia en base a esa idea. Hay veces que me río y disfruto del resultado, hay veces que se que queda y tiempo después la uso como base para escribir.

Hay ideas que tienen menos fuerza y luego están las ideas que me motivan tanto que tengo que escribir novelas y sagas completas. Es un don y una maldición.




¿Qué se te metió en la cabeza para que te plantearas presentarte a una convocatoria de piñas, monos y otras locuras?

Mario: Estaba en una época de presentarme a varias convocatorias. Al principio no me sedujo mucho, pero veía de vez en cuando la convo en redes. Yo no había escrito nada de estilo tan cómico nunca y me daba un poco de respeto. Pero surgió la idea. Sobre todo, el primer párrafo, con un personaje sarcástico, borde e inocente. Sus pensamientos, sus diálogos, no llevan un filtro de ningún tipo. Básicamente me imaginé que era ese personaje, lanzado a un mundo absurdo, ¿qué haría yo?


Fran: Fue un tweet de Sati. Preguntaba sobre frases que se podían decir en la cena de navidad y en una orgía. En el momento me poseyó el cachondo que llevo en mi interior y le respondí con una cantidad absurda de tweets con frases hilarantes y llenas de dobles sentidos.

Cuando se me pasó la fiebre, Sati me invitó a que participara en el proceso de selección de la antología monería con un relato y acepté el desafío con la esperanza de que mi relato fuera lo bastante bueno como para pasar el corte… y así fue.



¿Hay detalles autobiográficos, quizá un personaje, una risa, una frase, una serie que te gusta, que hayas incluido en tu relato?

Mario: Autobiográfico nada, no suelo ser piña. Pero sí que he dejado plasmado mi sentido del humor absurdo por todas partes. 

Fran: No suelo introducir detalles de mi personalidad ni de quienes me rodean. Me gusta crear a los personajes de mis historias antes de empezar a escribir e intento que tengan su propia vida, gustos y personalidad.

Lo que sí me gusta es añadir detalles frikis en la historia, como el nombre del rey de los monos en la película de Disney de “El libro de la selva” o usar la frase que dice un Klingon en una de las películas de Star Trek (No se ha leído a Shakespeare hasta que se lee en Klingon) y adaptarla a mi historia, haciendo que un grupo de monos superinteligentes interpreten obras del bardo inmortal.



¿Por qué elegiste esa forma concreta de contar tu relato? ¿Qué tiene de especial?

Mario: Me pareció que era la forma ideal. Ver el mundo desde el punto de vista del protagonista, una piña, tiene algo muy especial. Cuando escribo, sobre todo micros, trato de buscar una forma de contar la historia diferente, que no sea la esperada. ¿Qué tiene de original un príncipe cabalgando junto a una princesa hacia el atardecer? Pero, ¿y si es el caballo el que cuenta lo harto que está de que su jinete conquiste y luego deje tiradas a las mujeres?

Por eso era necesario contarlo desde la primera persona. Y contarlo en pasado tiene una justificación inmensa, pero que no se puede ver hasta el final del relato. Me divertí mucho escribiéndolo, incluso cuando pasé dos semanas atascado sin saber cómo seguir. Me faltaba algo, un villano. Los personajes que tenía estaban bien construidos pero no daban el perfil. Y entonces me di cuenta de que el malo no tiene por qué ser solo uno. Y la forma de vencer al malvado del cuento no siempre es de frente. En ocasiones, hay que hacer alguna trampa. 

El final, que redondea el gag más importante del relato, siempre hace que me se me llenen los ojos de lágrimas. Es una feliz tristeza, un final de un camino que abre caminos a otros. 

Fran: Desde que creé el mundo (llámalo mundo, llámalo lore, llámalo diégesis) de mi primera novela, El Hexágono de Saturno, tomé la decisión de usar ese mundo, en el que tanto esfuerzo invertí, como base común en la que todas las historias que vaya a escribir tengan lugar. Al menos esa es mi intención a corto y medio plazo. Puede que algún día me atreva con la fantasía y cree otro universo distinto, pero de momento disfruto mucho explorando todas las posibilidades que me brinda este mundo.

El mundo en el que se desarrolla es muy parecido al nuestro excepto por un par de detalles que lo cambiaron todo: Nikola Tesla y su hermano gemelo Alexander. Entre los dos conquistaron el mundo a base de inventos revolucionarios y políticas para mejorar la vida de los ciudadanos. Se enfrentaron a no pocos obstáculos e incluso a una guerra que apenas duró unos días y que realmente acabó con todas las guerras. A partir de aquel momento la Humanidad sólo conoció el progreso y el bienestar.

Hay historias, como esta, ambientada una generación después de la muerte de los Gemelos Tesla y habrá historias protagonizadas por los Gemelos Tesla… quizá.



Cuéntanos algo sobre los otros escritores de la Antología.

Mario: Me ha encantado conocerlos. A Sati lo seguía en redes pero al resto no los conocía hasta que nos juntamos a hacer chifladuras. Son un grupo genial, muy divertidos y altamente recomendables.

Fran: A algunos ya los conocía por redes sociales desde hace un tiempo, pero Sati es el único al que he conocido en persona hasta ahora.

Eso sí, he de decir que después de todas las interacciones que he tenido con mis compis, y sobre todo desde que nos juntamos en un canal de Telegram, he aprendido cosas nuevas y me he reído un montón. Y he de decir que después de comer, dormir y escribir; aprender cosas nuevas y reírme son de mis actividades favoritas, así que espero que sigamos así durante mucho tiempo y que antes o después nos terminemos desvirtualizando.







¿Dónde podéis encontrarlos? Aquí:

sábado, 16 de abril de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... Laura Mars

 Estaba sentado en la cafetería en la que todos los días tomaba el desayuno. Había quedado con Laura Mars para una entrevista, pero era pronto, aún faltaba media hora. Mientras mojaba los churros en el chocolate, repasé mis notas:

Laura Mars, lectora antes que escritora. Desde siempre ha imaginado otros mundos e historias. Se mueve entre la ciencia ficción, el terror, la fantasía y al romántica. Ha publicado «Nazaryann Escuelta de Vampiros», finalista de Ignotus 2021 y reeditada con Nou Editorial próximamente. También «La primera Colonia» y «El especialista en viajes en el tiempo». 


Una mujer se acercó mientras me limpiaba el chocolate que me había caído en la camisa por querer hacerlo todo al mismo tiempo, y se sentó frente a mí.

―Hola, Mario.

―¿Laura? Habíamos quedado dentro de media hora.

―Lo sé, pero tenía que verte un poco antes. Resulta que dentro de un rato tendré que irme por ciertas... circunstancias que no podré evitar.

―Vale, bueno, si quieres puedes tomarte mis churros, parece que les gusta más caer encima mío que en mi boca.

Puse la grabadora encima de la mesa y saqué el bloc y el bolígrafo.


El libro trata el tema de los viajes en el tiempo desde varios puntos de vista, algunos muy innovadores. En primer lugar tenemos al Especialista. Científico de renombre, decide abandonar su puesto para dirigir la nueva Agencia de Viajes en el Tiempo. ¿Qué es lo que le fascina tanto sobre el tiempo?

Para el Especialista todo lo relativo al tiempo es vocacional, no puedo no sentirse apasionado al respecto. Es el trabajo de su vida, que siempre ha estado acompañándolo, independientemente de cuál fuera su investigación principal. El tiempo lo rodea todo.

Otro punto de vista es el de los voluntarios (VVT en el libro). Esto se trata con bastante extensión, los problemas éticos y morales de los experimentos con humanos. Es algo que recorre el libro de principio a fin, hasta el punto de que hay una Agencia Ética que siempre planea sobre el proyecto como una Espada de Damocles. ¿Por qué has tratado el tema tan a fondo?

No fue algo premeditado, más bien algo lógico según iban sucediendo los acontecimientos. Gran parte de la sociedad se entusiasmaba con cada paso, y en la misma proporción otra parte se alarmaba. Al final todo se resume a una pregunta: «¿Vale todo por la ciencia?», y es el propio lector el que construirá su respuesta.

En general, los viajes en el tiempo suelen hacerse de forma oculta y misteriosa. Sin embargo, en tu historia es algo que no solo se muestra de forma abierta sino que es como un Gran Hermano de los viajes en el tiempo. ¿Crees que una investigación tan abierta y transparente sería posible en el mundo real?

Sin duda, incluyendo los mismos tejemanejes que se traen entre manos los realitys de la actualidad.

El Especialista, además, evoluciona a lo largo de la historia. Al principio solo le interesa la técnica, el viaje en sí mismo. Los voluntarios son un mal necesario. Más adelante vemos cómo poco a poco va cambiando su forma de verlos. ¿Es un cambio real o derivado de la vigilancia permanente con las cámaras?

En el libro se distingue muy bien cuando hace un papel y cuando no. Al Especialista le interesa la ciencia y sus avances, en particular, los que logra él mismo. Eso no quita que entre los VVT tenga algún favorito.

El Presidente es una figura que trabaja en la sombra. Durante gran parte del libro es solo una figura que existe en su despacho pero con poca influencia real en los acontecimientos. Sin embargo, al final vemos la realidad de su poder. ¿Cuál es su objetivo real?

El Presidente es la personificación del poder y el control, y cuánto más tiene, más quiere. Por encima de todo.

La forma en la que se tratan las paradojas temporales es muy refrescante y diferente a lo que se suele encontrar en otros libros de viajes en el tiempo. ¿Cómo se te ocurrió?

La primera idea del libro que me vino fue la que se ve en la cubierta del libro, un voluntario en la máquina, y el Especialista observándolo. Y me vino con «spoiler» incluido, supe desde un principio cómo funcionaba la máquina. A partir de ahí, construí el resto de la historia.

Emma e Ian, dos voluntarios de los viajes en el tiempo, son muy importantes en la historia. Tanto sus aventuras y desventuras como lo que sucede cuando se desvelan las consecuencias de los viajes en el tiempo, nos tienen siempre pendientes de lo que les sucede. ¿Tenías claras sus historias o fueron evolucionando mientras escribías?

De Ian tenía algunas escenas al inicio. Emma se hizo hueco ella sola. En principio iba a ser mencionada de pasada, como otra voluntaria que había pasado por ahí, pero según fui imaginando su historia, cobró fuerza.

En tu historia hay un personaje que no tiene ni una línea de diálogo. No tiene aventuras o vaivenes emocionales, no lucha, no discute. Sin embargo, es el más importante de todos. ¿Cómo te imaginas al Tiempo? ¿Qué crees que opina sobre todo lo que sucede en el libro?

Si tuviese que personificar al Tiempo, diría que se está riendo de ellos la mayor parte de la historia.

En todas las historias debe haber un villano. Se suele decir que los villanos son los héroes de su propia historia. ¿Hasta qué punto sucede así en tu historia? ¿Crees que en algún punto siente remordimientos o está más allá de esto?

No quiero mojarme en decir quién sería el que desempeña el papel de villano clásico, pero digamos que es el que más opiniones negativas tiene hacia el final.

Y uno de los protagonistas es muy «gris», a veces parece un héroe, y otras un villano. El lector elegirá de qué lado lo coloca.

Cuéntanos en que estás trabajando ahora.

Ahora estoy trabajando intensamente en la saga de «Nazaryann Escuela de Vampiros». El primer libro va a ser reeditado por Nou editorial, haciéndolo coincidir con el lanzamiento del 2º libro de la saga. ¡Estoy muy emocionada!


―¡Vaya! Parece que tengo que irme ―dijo de pronto Laura. Se levantó como un resorte y se fue corriendo, como si la estuvieran empujando. Me quedé con la boca abierta viendola salir por la puerta de atrás. 

Cuando volví a mirar hacia adelante, me encontré con Laura entrando en la cafetería como si nada hubiera pasado. Me miró y se acercó mientras yo trataba de poner una cara que no fuera de alucinado.

―Debes de ser Mario, ¿verdad?

―Esto, sí, claro. ¿No nos hemos visto antes?

―Que yo sepa, no.

―Y no tienes una hermana gemela, ¿verdad?

―No. ¿Qué te parece si empezamos la entrevista?

Asentí y volví a escuchar las mismas respuestas que había recibido unos minutos antes.

Al menos, cuando se fue, esa Laura se despidió. Decidí que iba a ver Regreso al futuro cuando llegara a casa.



¿Dónde puedes encontrar a Laura Mars?

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Si quieres comprar su libro puedes hacerlo aquí: «El especialista en viajes en el tiempo»



viernes, 15 de abril de 2022

La entrevista de los viernes: Roberto García y Francesc Palanca (Antología Monería)

   Hoy tenemos con nosotros a Roberto y Francesc. Podéis leer los hilos de sus relatos aquí:


¿Qué es lo que te motiva para escribir?

Roberto: Contar historias. Crear otros mundos y otras realidades y explorar a través de ellas la nuestra. El terror, la ciencia-ficción y en este caso la comedia, son géneros que me permiten hacerlo, acercándome al comportamiento personal o social a través de historias que metaforizan esos aspectos. Pero, sobre todo, porque me divierte mucho. 


Francesc: Habitualmente, sacar de mi cabeza algunas de las ideas locas que se me ocurren medio dormido, pedaleando, o haciendo ver a saber qué.



¿Qué se te metió en la cabeza para que te plantearas presentarte a una convocatoria de piñas, monos y otras locuras?

Roberto: Pues llevo años escribiendo relatos, pero nunca me había atrevido a compartirlos. Buscando convocatorias por Twitter encontré esta, que casaba a la perfección con una de mis historias. Así que me lance. Es de agradecer que se organicen estas antologías benéficas y más aún una como esta que se centra en la comedia. 


Francesc: Era una antología de comedia, música para los oídos de un comediante como yo. Además, en la última participé con un relato demasiado seriote. Si seguía en esa línea, iba a perder mis cascabeles de bufón.



¿Hay detalles autobiográficos, quizá un personaje, una risa, una frase, una serie que te gusta, que hayas incluido en tu relato?

Roberto: Lo único directamente autobiográfico es mi animadversión a las coles de Bruselas. Por lo demás, no he tenido el gusto de pasearme por los bajos del Vaticano.

Francesc: Tanto como autobiográfico no, pero hay un par de detalles obra de mi “peter pan” interior. Sin duda, los criados en los 80 habrán reconocido al león del monóculo, como “Willy Fogg”, el león aventurero; y los criados a partir del 2.000 habrán pillado la referencia de Phineas lavando a un mono con gel.



¿Por qué elegiste esa forma concreta de contar tu relato? ¿Qué tiene de especial?

Roberto: Quería remarcar, en cierta forma, ese grado de hipocresía que tiene nuestra sociedad hacia el consumo y las tradiciones. La Iglesia me parece una organización que a lo largo de la historia ha pecado mucho de eso. Y bueno, que mejor forma de contar esto que desde el punto de vista de su jefe, el que ya lo tiene todo y nada le falta. De especial, no sabría decir, pero creo que es un texto que se lee con la sonrisa puesta, tal vez no te arranque carcajadas, pero te divertirá.

Francesc: En mi relato apenas hay diálogo, lo cual es bastante contrario a mi estilo en particular. Me gustan mucho, y me permiten meterme en el personaje. Sin embargo, en este sentía que la fuerza debería estar en la prosa, como si de verdad de un cuento infantil se tratara. ¡Ah! Y nunca dejo ocasión de retratar algo de la sociedad actual. Seguro que alguno que otro reconoce al buen rey Berloin.



Cuéntanos algo sobre los otros escritores de la Antología.

Roberto: Pues que ha sido un placer conocerlos. Agradecer a Sati la iniciativa y su empuje y a todos los implicados que han hecho que la Antología tenga un aspecto espectacular. Y por supuesto a los autores, que sin sus historias no sería posible algo así. Me queda relacionarme más, pero soy bastante tímido a la par que torpe con las redes sociales y todo lo que conlleve socialización.

Francesc: Cuando “llegué” tan sólo conocía a tres: al “Señor de las piñas” AKA Rubén “Sati”, a Carmen, y a Gloria, responsable de la portada; y son tres personas absolutamente geniales y puro amor. Pero lo mejor es que, cuando he conocido al resto, me han parecido gente estupenda. Especialmente Marla; creo que está chiflada en el buen sentido. Algún día tengo que proponerle alguna locura a veinte dedos.






¿Dónde podéis encontrarlos? Aquí:

sábado, 9 de abril de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... Juan Francisco Sánchez

  

La playa estaba vacía. El aire frío traía ondas de mar transparente hacia la orilla mientras yo paseaba por la arena. Me había citado allí Juan para nuestra entrevista pero por más que miraba yo no lo veía por ningún lado. Repasé mis notas:

Juan Francisco, lee desde siempre, se considera un contador de historias. «Alguien ronda la Playa de los Muertos» fue escrita en 2017 sin ánimo de compartirla pero su hermana la encontró, la leyó y le animó a publicarla.

 A unos doscientos metros había unas enormes piedras que parecían haber crecido junto al mar y me dirigí hacia ellas. Al rodearlas vi que había una toalla y una mochila. Miré de nuevo hacia el agua y vi que alguien se acercaba nadando. Me dio frío solo de pensarlo.

Unos minutos después, Juan estaba saliendo empapado del agua y secándose como si fuera verano.

―Debes de ser Mario, ¿verdad? ―me preguntó sonriendo.

―Sí. ¿No tienes frío?

―¡Qué va! Un auténtico sica... esto, escritor, sabe que hay que prepararse bien las historias.

―Ya veo, ya. ¿Por eso llevas un cuchillo atado a la pierna?

―Nunca sabes lo que puede pasar si no vas preparado. Hay quien dice que basta con llevar una toalla. A mí me gusta añadir el cuchillo.

―Entiendo. ¿Quieres que nos acerquemos al pueblo y tomamos algo?

Juan se secó, se vistió y bajamos en su coche hacia el bonito pueblo de Carboneras. Pedimos unos refrescos en un bar, saqué la grabadora, el bolígrafo y el bloc. Un camarero entregó una caja de bombones a un cliente del bar.


El libro comienza desde el punto de vista de un personaje que no deja lugar a dudas: ha asesinado a varias personas por encargo y lo ha hecho parecer un accidente. Es un profesional que no deja cabos sueltos. ¿Por qué empezaste la novela de esta manera?

En esta novela, como en la vida real, no hay personajes buenos (quizás alguno escapado por ahí, pero será algo fortuito): hay personajes malos y muy malos. Quería que el lector se enfrentara directamente con la cruda realidad de esta novela, una historia que va de asesinos a sueldo, pero de los que cuestan una buena pasta porque son capaces de borrar todas las huellas, de los caros. Hablo de sicarios «deluxe».

El desencadenante de la historia es la muerte de una familia con dinero: mujer, esposo y varios de sus sirvientes. El hombre es hijo de una marquesa con mucho dinero que desde el principio sospecha que hay algo turbio en todo el suceso. ¿Por qué cree que la conclusión de la policía no es correcta?

La marquesa conoce a la perfección a su hijo y su nuera, no entiende que un simple accidente sea capaz de borrarlos para siempre de su vida. Tiene dinero de sobra que nadie heredará; por tanto, se quiere asegurar. ¿Tiene razón al sospechar o es mejor atar todos los cabos? Una persona normal a lo mejor iría a consultar a un detective privado. Alguien con dinero por castigo quiere al mejor sabueso tras la pista. Eso es lo que hace la marquesa.

La forma de contar la historia es muy particular. Desde la perspectiva de la marquesa, vemos cómo la persona que contrata va poco a poco desenredando la madeja y viendo quién está implicado y por qué. ¿Qué dificultades encontraste a la hora de plasmar la historia de esta manera?

Te seré sincero, no me resultó difícil. Desde el primer momento tuve clara la novela entera en mi cabeza. La escribí pensando que así me gustaría leerla a mí. Tienes que pensar que este libro lo escribí pensando en un solo lector, yo mismo.

El investigador que contrata es un profesional que aplica la sutileza o la violencia según lo que determine cada caso. En la historia se indica que tiene pasado militar. Parece la otra cara de la moneda del villano asesino del principio. ¿Puedes contarnos algo de su historia? 

Si te lo contara, tendría que matarte. No, fuera de bromas, o quizás totalmente en serio (tómatelo por el peor lado, por la cuenta que te trae), conocer el mundo de los sicarios y de los asesinos a sueldo de nivel “Top” no es fácil, y si alguien lo consigue, como yo lo hice, sería muy difícil de asimilar. En esta novela solo explico un poquito de lo que en realidad envuelve a un universo difícil de creer y entender. Sólo puedo asegurarte que, desde que conocí las tripas de este mundo, cada vez que hay una muerte o accidente con alguien poderoso como víctima, me salta algo así como el instinto arácnido y me pongo a sospechar. Seguro que en más de una ocasión no me equivoco.

Durante el esclarecimiento del caso, el investigador debe realizar acciones cuestionables por iniciativa propia, y no dejar cabos sueltos. ¿Hasta qué punto la marquesa siente remordimientos por esto? ¿Los daños colaterales que aprueba no acaban por convertirla en algo parecido a lo que está persiguiendo?

A eso te puedo responder fácil. A la marquesa le importa el resto del mundo un comino. Como a todos los poderosos, solo le importa su círculo personal, te lo puedo asegurar. Ella quiere saber lo que le incumbe, los daños colaterales no suponen nada para ella si consigue llegar a la verdad que busca, lo demás estará bien.

Más adelante, la forma de contar la historia cambia de forma radical. Nos situamos en Carboneras, un pueblo de la costa levantina de Almería, donde parece sencillo perderse. Aquí se nos cuenta la historia de varias personas que van a vivir allí para aislarse del mundo. ¿Qué tienen los pueblos pequeños que aceptan a todo el mundo como si fuera un vecino de toda la vida?

El asesino se pierde en un pequeño pueblo de la Alpujarra, en Granada, luego se desplaza a Carboneras. Allí se recibe a cualquier turista como si fuera alguien de la familia, la gente de la zona es así de abierta, todo el que viene se sorprende de este recibimiento. Lo he vivido en primera persona y, por tanto, lo utilicé para mi novela. Es un sitio donde reciben a todo el mundo con los brazos abiertos y una sonrisa. Me planteé una cuestión. ¿Y si recibes al peor de los criminales como si fuese una buena persona? ¿Y si el lector también es capaz de equivocarse con sus juicios iniciales sobre los personajes? Por eso la segunda parte de la novela comienza desde cero, esperando que el lector descubra quién es el malo de esta novela, y quién es el más malo todavía.

La Playa de los Muertos es una de las más bonitas de España y es donde se desarrolla parte de la acción del segundo tramo del libro. ¿Por qué decidiste situar allí la historia? ¿La conoces?

No sabes lo que me gusta que me hagas esta pregunta. La conozco bastante bien. Vivo a un par de kilómetros de esta playa y de su entorno. Vivo en Carboneras, por eso conozco a sus habitantes y sé que reciben con los brazos abiertos a todo el que quiere acercarse aquí. Bien pensado, es un pueblo perfecto para perderse, no pilla de paso, para nada. Si estás en Carboneras no te pilla en ruta a ninguna parte, has tenido que tomar esta dirección a conciencia. Este pequeño pueblo cuenta con diecisiete kilómetros de playas casi vírgenes, donde la más conocida es la Playa de los Muertos y, sin embargo, los habitantes de la zona disfrutan del resto de playas con el mismo agua cristalina y más cercanas, si me lo permites. Es un destino final, por decirlo de alguna manera. Me parecía un escenario perfecto para el final de esta trama.

Cuando se acerca el final vamos de una sorpresa a otra y a otra más grande. En gran medida, esto es así porque juegas con los prejuicios de la gente. ¿Era esa tu idea desde el principio o surgió más adelante?

Yo no he seguido un curso para escribir, ni nada parecido. Antes de escribir una letra de un relato, me da igual si es corto o largo, tengo que tenerlo completo en mi cabeza, trama, argumento, nudo y desenlace, no debe faltar nada. De manera que puedo asegurarte que antes de poner un dedo en el teclado, tenía claro todo lo que pasaría en la historia.

¿Crees que la última parte del capítulo final podría haber acabado de manera sangrienta en otras circunstancias?

Lo siento por el lector al que le gusten las historias gore o sangrientas. No es el tipo de lectura que me gusta, por tanto, no pensé nunca en meter más sangre de la estrictamente necesaria. Entiendo que haya lectores que piensen que más vísceras estarían bien pero para mí hay la justa. ¡Qué voy a decir!

En todas las historias debe haber un villano. En tu historia, sin embargo, no está claro quién lo es. ¿Hay alguien inocente?

Quiero creer que sí, y muchos lectores han encontrado a ese personaje inocente. Sin embargo, han conocido y «querido» a ese personaje malo y canalla que les ha llegado al corazón y convencido, aun sabiendo que es mala persona.

Se suele decir que cada uno es el héroe de su propia historia. ¿Creen todos estos personajes que son los buenos desde su punto de vista? ¿O aceptan su condición de malvados sin remordimientos? 

Me hace gracia esta pregunta. Hay personajes buenos que no saben muy bien su condición frente al lector. Un personaje intrínsecamente malo lo tiene muy claro. Sabe que es malo. No lo duda, aceptan que son los malos de la historia y no esperan ni comprensión, ni cariño. Sin embargo, sé que muchos lectores se han encaprichado del protagonista de esta novela porque, de una forma u otra, han comprendido y asimilado sus motivaciones, por extrañas que sean. Para esos lectores, quiero decirles que estoy escribiendo otra novela con este mismo protagonista. No sé cuándo la terminaré, aunque sí puedo deciros que tengo ya 26 capítulos escritos y que detallo, mucho más que en la primera, cómo trabaja un sicario «deluxe».



De pronto se oyó un chirrido y un golpe. Había habido un accidente fuera. Todo el mundo salió a ver lo que sucedía menos nosotros.

―¡Vaya, espero que no haya sido grave! ―dije.

―Eso no ha sido un accidente ―respondió Juan, con tono grave. Se levantó y apuró el refresco de pie―. Creo que vamos a tener que terminar aquí.

―Bueno, creo que tengo material. ¿Ha sucedido algo?

―Voy a hacer algo de limpieza. No puede haber dos gallos en el mismo corral, ¿verdad?

Juan se alejó hacia su coche y salió haciendo ruedas. Yo me quedé pensativo un momento mientras miraba hacia la caja de bombones, de la que salía el pico de un papel blanco. Me levanté y me dirigí hacia mi coche.

Antes de irme eché un vistazo en los bajos. Nunca se es demasiado precavido.




¿Dónde puedes encontrar a J. F. Sánchez?

Twitter

Twitter de personajes:

Padre Ramón

Protagonista de la playa de los muertos



Si te interesa comprar su novela, puedes hacerlo aquí: «Alguien ronda la playa de los muertos»



viernes, 8 de abril de 2022

La entrevista de los viernes: Sheila Moreno y Aarón Rubio (Antología Monería)

 Hoy tenemos con nosotros a Sheila y Aarón. Podéis leer el hilo de su relato aquí:



¿Qué es lo que te motiva para escribir?

Sheila: Cada día tengo más claro, que mi motivación para escribir proviene de que la vida es una mierda (risas) y mientras escribo las cosas parecen un poco mejores.

Aarón: El tacto de una libreta nueva, el olor de la tinta, el sonido de las teclas de una máquina de escribir… ninguna de esas cosas, ya que lo hago a ordenador. 



¿Qué se te metió en la cabeza para que te plantearas presentarte a una convocatoria de piñas, monos y otras locuras?

Sheila: No tengo nada de humor, así que pensé que estaría guay escribir con la persona que tiene el mejor sentido del humor (Aarón no te lo creas demasiado que luego me estás dando por saco toda la noche).

Aarón: Quería hacer cosas con Sheila (pestañea S-O-S)


¿Hay detalles autobiográficos, quizá un personaje, una risa, una frase, una serie que te gusta, que hayas incluido en tu relato?

Sheila: Creo que hay tres cosas que me gustan. Comunidades de vecinos a lo Aquí no hay quien viva, tertulias a lo Welcome to the Nightville y un poco de Prattchet, para qué engañarnos.

Aarón: lo mismo que ha dicho Sheila.



¿Por qué elegiste esa forma concreta de contar tu relato? ¿Qué tiene de especial?

Aarón: Me gusta imaginarlo como una escena de una serie ya empezada, pero que a la vez alguien que acaba de llegar zapeando puede sentarse y disfrutarla un rato.

Sheila: lo mismo que ha dicho Aarón



Cuéntanos algo sobre los otros escritores de la Antología.

Sheila y Aarón: hay gente que seguimos desde hace algún tiempo por redes y con la que nos hace mucha ilusión compartir espacio y gente nueva a la que hemos conocido gracias a esto, como Mario por ejemplo (risas). Creemos que están todos cu-cú en el buen sentido.






¿Dónde podéis encontrarlos? Aquí:



sábado, 2 de abril de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... El NaNoWriMo

Entré en el salón de actos. La oscuridad era total en la calle y allí adentro había que andar con cuidado para no tropezar con las sillas que podía encontrar aquí y allá. Me habían advertido que no encendiera la luz y la vida me había enseñado durante los meses anteriores que más valía hacer caso de aquellas advertencias. Encontré un sitio que parecía bueno. Me senté, saqué el bloc de notas y una linterna y eché una ojeada a mis notas.

Susanna, 36 años, de Tarragona. Graduada en Derecho, tiene una empresa de administración de fincas. Lleva inventando historias desde que le regalaron sus primeros «playmobil» con 5 años.

Helena, nacida en canarias en los 90. También conocida como «TheHolyDenier». Estudió sociología pero ahora es programadora. En su entorno siempre se leyó mucho y pasa gran parte de tu tiempo libre escribiendo. Ha participado muchos años del «fandom» de Harry Potter y ahora también escribe «fics» de It.


De pronto, sentí algo a mi alrededor. Una luz tenue se encendió justo ante mí y me reveló dos figuras que se habían acercado sin enterarme. No acababa de verlas bien, iban con ropa oscura y parecían vigilar nuestros alrededores.

―¿Hola? ―pregunté, inquieto, sin saber qué hacer.

―Debes de ser ese tal Mario que hace preguntas que no debería.

―¿Qué te parece? ¿Crees que saldrás de aquí de una pieza?

De pronto encendieron las luces. Eran dos figuras vestidas con ropa oscura y la cara tapada. Infundían miedo y respeto a partes iguales.

―Estamos documentándonos sobre superhéroes, ninjas, y un montón de otras cosas y... ¡Ha sido divertido!

―Sí, admito que me habéis asustado.

―Este es un gran lugar. Hace unos años podríamos habernos juntado aquí a escribir por el NaNoWriMo, pero la pandemia hace que tengamos que hacerlo desde casa.

―Bueno, ¿qué os parece si os quitáis las katanas que lleváis a la espalda y os hago unas preguntas, antes de que queráis comprobar si cortan mucho o poco?

Se sentaron, saqué el bolígrafo y la grabadora, y comenzamos a hablar.


¿Qué es para vosotras el NaNoWriMo?

SUSANNA: Es la experiencia que me ha permitido destrabarme y avanzar con pasos de gigante en mis proyectos literarios. Gracias al NaNoWriMo, he logrado avanzar el borrador de una novela mucho más de lo que había podido hacer los diez años anteriores. Me ha dado la confianza y las herramientas para terminar otras 10 historias, y una de ellas fue ganadora en un concurso y publicada.

HELENA: Es… para mí es una parte de mi vida. Una tradición, como en año nuevo comes las uvas, los viernes miras la cartelera, los domingos se juega a juegos de mesa y en abril, julio y noviembre escribes. Siempre tengo ganas de que llegue.

Pero, también, es una comunidad. Es la gente que está al otro lado de la pantalla y te escucha llorar porque estás atascada o te da su opinión cuando no estás segura de qué camino tomar. O que simplemente está ahí, picándose contigo a ver quién escribe más en un sprint. Tanto la oficial como los pequeños grupos de amigos que haces por el camino y que todos los años vuelven a aparecer para seguir participando contigo.


¿Cómo conocisteis el NaNoWriMo por primera vez?

SUSANNA: Navegando por internet, leyendo fanfics en mi adolescencia, vi que algunos autores hablaban de que estaban escribiendo sus textos durante el NaNoWriMo. Pero tardé años en atreverme a participar.

HELENA: En el fandom de Harry Potter, estaba en una comunidad (*El Foro de los Black*) y alguien, no recuerdo bien, nos animó a participar porque dijo que era más divertido hacerlo con otra gente. ¡Y tenía razón! Jamás había escrito nada tan largo y me caí del reto a las 16 000 palabras. El año siguiente no participé, pero al siguiente alguien volvió a decirlo y… y no sé. Llevo desde 2015 sin faltar un año.


¿Por qué os metisteis tan a fondo en la coordinación del NaNoWriMo en España?

SUSANNA: Cuando un proyecto voluntario y gratuito te gusta y te aporta tanto como el NaNoWriMo me ha aportado a mí, no solo con los hitos personales, si no con la gente maravillosa que he conocido gracias a ello, necesito devolver la entrega y ayudar a que persista y continúe. Una de las Municipal Liaisons me propuso convertirme en ML también y aquí estoy.

HELENA: Me encanta el evento y la comunidad que hemos formado aquí, si puedo hacer algo que ayude a que las cosas vayan mejor, pues adelante. 


¿Cuál es la diferencia entre el NaNoWriMo de noviembre y los «camps» de abril y julio?

SUSANNA: El NaNoWriMo de noviembre es el reto «original», por decirlo de algún modo. Tiene el objetivo marcado, son 50.000 palabras en 30 días, para escribir el borrador de principio a fin de un proyecto nuevo. Los «camps» son complementarios a eso. Puedes usarlos para editar o terminar el proyecto que empezaste en noviembre, o para documentarte y prepararte la escaleta y el diseño de personajes para el próximo evento o puedes trabajar en un proyecto nuevo. El objetivo te lo marcas tú. ¿Quieres aprovechar abril para marcarte el hábito de escribir 250 palabras cada día? Pues ponte un reto de 7.500 palabras. ¿Quieres corregir las 178 páginas de tu manuscrito de noviembre? Ese es tu objetivo, entonces. Y todos son tan válidos y respetables como el que se propone escribir 80.000 palabras de una novela.

HELENA: Uy, esta es difícil y puede llevar a que abra el cajón de la memoria. Supongo que podríamos ir a la parte fácil y decir: hay una diferencia conceptual, porque no es «50.000 palabras, un mes, una novela nueva». ¡Puedes escribir otra cosa!  ¡Puedes ponerte como objetivo 20.000 palabras, dedicarle 1h todos los días! ¡Puedes no escribir! Documentarte, revisar… 


¿Qué creéis que puede aportar a un escritor participar en este evento?

SUSANNA: Perder el miedo. Siempre he pensado que el NaNoWriMo va más dirigido a la gente que sueña con ser escritor que a la gente que ya está asentada con unas rutinas y hábitos que les funcionan. El NaNo es bestia. Son muchas palabras en poco tiempo. No es para escribir bonito, no es para perder horas pensando si es mejor describir el color de los cabellos de tu protagonista comparándolos con los rayos dorados del sol o con las espigas maduras del trigo. El Nano es para avanzar y atreverte a contar tu historia. A contártela a ti, sin necesidad de enseñársela a nadie. Es un borrador, para que lo veas entera, sin tiempo de atascarte en problemas, o en si es profundo o cautivador. Tienes que correr más que tu crítico interno para poder llegar a las palabras que hacen falta. Y todo esto, que a primeras parece aterrador, es lo mejor que he encontrado para perder el miedo a escribir.

HELENA: Para mí la mejor parte del NaNoWrimo, de cualquier NaNoWriMo, es la comunidad. Porque el reto, es solo un número en un espacio de tiempo. Para mí la parte importante es saber que a la vez que yo, hay otra gente que lo está haciendo. Que, más o menos, pasan por lo mismo que yo. Gente que va a apoyarme y a la que yo quiero apoyar. Y el que haya un camp es una excusa genial para esforzarte más.


¿Qué consejos daríais a un escritor que quiere participar para que pueda aprovecharlo al máximo?

SUSANNA: No hacerlo solo. Me refiero a intentar tener la complicidad de la gente de tu entorno. Que tu pareja sepa que ese mes vas a estar más horas de las habituales frente al ordenador, que tus amigos sepan que no vas a salir a cenar tan a menudo, pero que cuando acabe este mes, recuperarás el tiempo perdido con ellos. Y a la vez, buscar apoyo en la comunidad. La situación sanitaria actual no permite promover encuentros presenciales, pero tenemos una comunidad virtual activa y creciente. Tener un sitio donde llorar las muertes de tus personajes o saltar de alegría por los hitos logrados motiva a seguir. Los «sprints», que son unos piques a ver quien escribe más palabras en 15 minutos, son una herramienta bestial. No te has dado cuenta, ha pasado una hora y llevas la mitad del reto diario hecho. De repente el Nano se hace domesticable. 

Bebida y snacks. Los ratos de levantarte de la silla para ver qué hay en la nevera rompen el ritmo. Haz acopio de bebidas y snacks (saludables, cuidado con los azúcares y el alcohol) para evitar levantarte de la silla cuando te pongas a escribir.

Copias de seguridad. Por favor, si solo hacéis caso de una cosa de las que os digo aquí, que sea esta. Haced copias de seguridad a cascoporro de vuestro proyecto del nano. 

Dormir. Aunque sea tentador echarle horas y apuntarte a todos los «sprints» que se hacen (hay quien empieza a las 7 de la mañana y el turno de noche puede estar haciéndolos hasta las 2 de la madrugada), una mente cansada no rinde. Respetad vuestras horas de descanso.

Y lo último, deshacerse de la idea de que esto sea una competición contra otros escritores. Hay gente que escribe las 50.000 palabras en diez días. Hay gente que no llega a las 10.000 cuando acaba el reto. En el fondo, nada de eso importa. La única competición es tuya y contigo. ¿Has logrado una rutina? ¿Has desencallado una idea? ¿Has descubierto que, en realidad, sí que puedes escribir la historia que quieres? ¿Has escrito más de lo que tenías al empezar el evento? Si contestas que sí a cualquiera de estas preguntas, has aprovechado el reto.

HELENA: No-te-agobies. Pasarlo mal no merece la pena y, aunque al final se llegue a la meta, para mí no es una victoria. Apóyate en la gente. Si ves que no llegas porque la vida se te está subiendo a la chepa, baja tu objetivo de palabras. Si ves que lo que estás escribiendo no te motiva, cambia. Pásatelo bien. Sobre todo eso. 


Para terminar, contadnos algo sobre vuestros proyectos de escritura actuales.

SUSANNA: Tengo demasiados muchos proyectos en los que quiero trabajar. Principalmente estoy escribiendo una historia de aventuras, ambientada en Yemen en 2006. Soy muy mala anticipando las palabras que tendrán mis textos, así que siempre es una sorpresa llegar a cierta cantidad de palabras y ver en qué punto estoy de lo que quiero contar, por lo que aún no sé si será una historia corta, un relato breve o una novela entera.

HELENA: ¡Uy! Pues últimamente no estoy escribiendo nada, porque la vida se me está echando encima. 

Tengo mi proyecto del NaNoWriMo pasado a medias: una historia de familia de elección con toques a «coming-of-age» ambientada en un mundo de superhéroes. Está inspirada en «X-Men», «Code 8» y «The Boys», entre otras. En realidad, nada que no veamos en el día a día: gobierno malo, megacorporaciones haciéndose ricas explotando todo lo explotable, la marginalización a lo diferente… ¡para dentro de poco, espero!


―Bueno, creo que ya es bastante ―dijo una de las ninjas. Empecé a pensar que igual no era solo un disfraz.
―Tenemos que irnos. Debemos velar por la integridad del NanNoWriMo.
―Hay unos cuantos impostores que hay que descuartizar.
―Vale, entiendo que es algo metafórico, ¿no? ―pregunté.
―¡Ja! A ellos también les gustaría que fuera una metáfora.

De pronto, tiraron una bomba de humo y, cuando quise dejar de toser, habían desaparecido. Solo habían dejado atrás una ausencia que casi podía palpar.

Se habían llevado a mi impostor. Al menos, por un rato.

Lloré de alegría mientras me alejaba de allí.




¿Dónde puedes encontrar a Elena y Susanna?

Susanna:

Twitter

Helena:

Twitter


Web del NaNoWriMo



viernes, 1 de abril de 2022

La entrevista de los viernes: Iván Ros y Marla Hectic (Antología Monería)

  Hoy tenemos con nosotros a Iván y Marla. Podéis leer los hilos de sus relatos aquí:



¿Qué es lo que te motiva para escribir?

Marla: ¿Cuánto tiempo tenéis? Es broma (un poco). 

Para mí, escribir es literalmente la actividad que más plena me hace sentir. Tengo cientos, no, miles de historias dentro (y, sí, puede que muchas de ellas no sean especialmente originales,pero como escribió Sondheim en la oda a la creatividad que  es Move On: “Anything you do, let it come from you, then it willl be new” [cualquier cosa que hagas, deja que venga de dentro de ti, entonces será nueva]) y cuando consigo encontrar las palabras exactas que hacen que  encajen en el  papel…es casi una descarga eléctrica. En otras palabras, no es que sienta motivación para escribir, es que necesito escribir. De hecho, pasé AÑOS tratándolo como un hobby,  incluso si me decía que no,  sintiéndome mal por gastar tiempo en ello hasta…exactamente el  12 de noviembre de 2020, que, al fin, conseguí volver.

Por supuesto, también es un gran incentivo no sólo escribir para mí, por necesidad sino porque…la  ficción me ha salvado la  vida tantas veces que es lo mínimo que  puedo  hacer. Si una sola de mis historias ayuda a alguien a que su día sea de una tonalidad de gris algo más clara… my job is done.

Y, nunca olvidar, escribir me ayuda a poder explorar asuntos y materias que o bien necesito explorar a modo de cuasi-terapia; porque merecen ser revindicados; o porque, simple y llanamente, me interesan.


Iván: Poder escribir lo que me gustaría leer. Y, también, crear mundos e historias que pueda manejar a mi antojo. Aunque, ni con esas. Hay veces que los personajes hacen lo que les da la gana. La última escena de «El Juglar de Anira» es un poco la locura suelta del personaje. Nunca pensé en escribir una escena así. 



¿Qué se te metió en la cabeza para que te plantearas presentarte a una convocatoria de piñas, monos y otras locuras?

Marla: Era un mal día, estaba a punto de acabar el tiempo de convocatoria, y estaba en twitter bajando la ruletita del ratón cuando vi el tweet y…al principio, no iba a hacerlo. 

Poco tiempo, la comedia no es lo que mejor se me da…y, quiso Spotify -que yo creo que el mío está poseído o algo porque siempre sabe dónde, cuándo y cómo clavarlas- en una de mis kilométricas playlists superaleatorias que empezara a sonar Glad You Are Alive; que es una canción  bonus de un podcast DIVERTIDÍSIMO (Stellar Firma), que me ha hecho reír en muchos días muy, muy malos en el último año y pensé…si a mí me han sacado una sonrisa en estos tiempos, ¿por qué no se la saco yo a otra gente?

Eso y que me gustan mucho los gatos y las historias de animales «creepys». Cada una tiene sus cosas.


Iván: Pensé que era el momento y sitio perfectos para dar rienda suelta al humor más gamberro que tenía dentro. En otro lado seguro que me hubieran echado a patadas. Así que agradezco a Rubén (Sati) y al resto de organizadores de la antología que me dieran esta oportunidad.



¿Hay detalles autobiográficos, quizá un personaje, una risa, una frase, una serie que te gusta, que hayas incluido en tu relato?

Marla: Cualquier relato mío se puede leer con el  meme de Steve Rogers (o de Castiel, depende  de lo que te guste más) de “He entendido esa referencia”. A ver si no me dejo nada (consciente)…

…las principales: ¿animales mutantes con nombres, con numeraciones? ¿Es una de mis películas favoritas Lilo y Stitch? «SEP», el número en concreto es por otro  podcast (supuestamente una comedia, ABIERTO A DEBATE) que se llama Wolf 359 (ahí sutil yo, ¿eh?).

Aparte, por supuesto, antes mencionaba Stellar Firma, y el nombre de mi gatete nace de allí, pues uno de los protagonistas se llama David…y odia los calcetines (sí, me siento  orgullosa de mi misma).

Para terminar el apartado de referencias, si no meto guiños a Falsettos y/o The Magnus Archives no soy yo…aquí hay a ambos: Trina y El Señor Araña. Ahí quedan.

¡Ah! Y sí que ocurre algo autobiográfico…pero no lo puedo contar…un poco bastante ilegal…(y desagradable, vaya).


Iván: Lo cierto es que no, y más me vale que el protagonista de este relato no tenga nada de mí. Ahora que lo pienso quizá tenga algo de Torrente (por el aspecto, lo cobarde, lo borracho, es un “apestado”, …), pero, en realidad, no era esa mi intención. Creo que, por desgracia, hay demasiadas personas así. Podría ser cualquiera.



¿Por qué elegiste esa forma concreta de contar tu relato? ¿Qué tiene de especial?

Marla: Fue algo de creación muy rápida. Primero un esquema en papel porque escritora mapa se nace, no se hace, en el que la trama estaba contada como si fuera…un diario  personal que David Calcetines escondía en casa de su amo humano, que no tenía ni idea de que su gato no era normal…pero…en cuanto  empecé a escribirlo…no me cuadraba. 

Simplemente, no me acababa de convencer y decidí probar a contar a grandes rasgos lo que ya estaba sobre papel pero desde la nueva perspectiva que se me acababa de aparecer en mi cabeza y,  funcionaba. 

En otras palabras, el formato final fue casi accidental; lo que tenía claro desde el primer momento es que quería la voz interna de David, su primera persona. Y un poco de ese tono que tan bien maneja Prattchet en su Mundodisco (la referencia de «to quisqui», lo sé, pero es por algo) de contarte cosas que no tienen ni pies ni cabeza, o no son precisamente tú día a día,  como lo más normal del mundo. Siempre me ha encantado; me ayuda a meterme en una historia y a salirme un poco más de mi día a día y…espero lograr lo mismo con la gentecilla lectora.


Iván: Es la primera vez escribo algo que se va a publicar, la primera vez que escribo en primera persona y la primera vez que escribo humor. He escrito escenas con un poco de humor, pero suelo ser más serio en mis escritos. Así que tiene mucho de especial este relato. Es mi primera vez en muchos sentidos.



Cuéntanos algo sobre los otros escritores de la Antología.

Marla: La verdad es que los conozco poquico pero tienen el talento de una catedral (¿qué hago yo aquíTM?) y son gente MUY MUY MAJA. ¡Muchas ganas de que podáis leerlos también!

Iván: Que tú eres el más loco, fuiste el justo vencedor» de esta antología, y lo eres con razón. El resto, la verdad es que también están muy locos, y escriben y transmiten muy bien el humor. Saben hacer reír. Me he reído mucho con sus relatos y también me lo paso muy bien con los comentarios en ese grupo privado de locos que tenemos.






¿Dónde podéis encontrarlos? Aquí:



sábado, 26 de marzo de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... Xandra Bilbao

Me acerqué a la montaña. Desde lejos parecía más pequeña, pero según iba aumentando el desnivel parecía crecer ante mis ojos. Al cabo de un rato necesitaba agarrarme a la vegetación para seguir trepando. Muchos raspones y media hora después, estaba en un claro con hierba verde por todas partes y un viento frío que me revolvía el pelo. Había un río cercano que ronroneaba tranquilo. Saqué mis notas y las revisé antes de entrar:

Xandra Bilbao, nació y vive en Bizkaia. Le gusta el cine, la música, el teatro y viajar. Comer lo damos por descontado porque es vasca. Es una apasionada de la mitología de su tierra y le encanta crear emociones y generar dudas sobre la posibilidad de que lo fantástico pueda ser real. Su primera novela fue «El pacto de los jentiles». Forma parte de la La Horda y de #LasTruculentas.


Me acerqué al río sin ver a Xandra hasta que una risa me llamó la atención. Unos ojos brillantes me miraban con fijeza y yo no podía hacer otra cosa más que pensar en acercarme junto a ellos. ¿Qué podría contarme su dueña? Quizá no sería mala idea mudarme al río, al fin y al cabo no me iba a faltar el agua...

―Hola, humano. Debes de ser ese al que llaman Mario ―dijo con tono cariñoso.

―Yo, sí, soy, soy ese. ¿Me puedo, quizá, sentar contigo un rato? Si te parece, claro.

―Vaya, para hacer entrevistas no veo que manejes con soltura las palabras.

―El miedo escénico, supongo. Aquí se está muy bien. Un poco húmedo, quizá, pero seguro que es agradable con el tiempo.

―No hay que tener miedo, salvo que tus intenciones no sean honestas.

―Lo son, por supuesto. Creo, recuerdo algo sobre una entrevista. ¿Es a ti? ¿Querrías contestarme a unas preguntas?

Asintió con delicadeza y la sonrisa subió a su mirada. Sin poder evitar mirarla a los ojos, preparé el bloc, el bolígrafo y puse la grabadora en marcha.


«En medio del Espejo: Luz y Oscuridad» es una antología de relatos que tiene muchas facetas. El prólogo, escrito por Elisabet P. Montero (a la que ya entrevisté en el blog) nos introduce en la atmósfera de las leyendas vascas. ¿Qué te parece ser parte de tu propio libro? ¿Convertirte en leyenda?

Es un sueño verme dentro de ese cuento tan maravilloso que creó Liz. Me emociona mucho que una escritora de su talento, que conoce las leyendas como yo, y se ha criado con los mismos valores de los que beben mis historias, me represente de esa manera y ponga palabras como orgullo al lado de mi trabajo. Aunque la palabra leyenda es demasiado grande y eterno como para plantearme nombrarme como tal, ni siquiera en ficción. 

En la sección Luz nos encontramos con leyendas muy interesantes: algunas terribles, otras no tanto. Comienzas con el episodio de la creación y nos das la base de todo el libro en una sola frase: «Todo lo que tiene nombre existe».

Sí. Esa frase es el principio la mitología vasca y, en parte, también de nuestra cultura. 

Para nosotros la palabra es más importante que cualquier otra cosa, por lo que me parecía importante crear una base y empezar por «En el principio» era casi obligado.  

Entre los relatos hay algunos que nos hablan de la fuerza del amor y de cómo esa misma fuerza nos puede hacer tomar decisiones muy difíciles y realizar sacrificios insospechados, como en «La joven Lamia». ¿Cuánta fuerza de voluntad hay que tener para alejarse del amor, por amor?

Muchísima. Hay que ser muy responsable y muy consciente del valor del ser que tienes enfrente para tomar una decisión como esa. 

Aunque también creo que si amas de verdad a alguien, ese sacrificio es algo que surge de forma natural, porque ¿para qué mantener algo si no beneficia a ambas partes? 

En otros, como «La joven tejedora de destinos», se habla del rechazo al diferente. Este tema es una constante en toda la historia del ser humano, partir la sociedad entre nosotros y ellos. El final, sin embargo, tiene un tono agridulce a la par que realista. En lugar de tirar el muro abajo y solucionar el problema, da un rodeo para llegar al otro lado. ¿Por qué?

Hay muros que no se pueden derrumbar. Por mucho que en nuestra mente o en nuestras creencias lo veamos de una manera muy determinante. 

En todas las épocas ha habido personajes que están fuera de su tiempo, artistas o pensadores, científicas, etc... que vistos desde el punto de vista de hoy encajan, pero no en su tiempo. Ya que su sociedad no era lo suficientemente madura para entenderlos.

Este relato realmente va de eso, de que el destino es el que es, pero a veces, no es un destino adecuado al tiempo en el que se vive.  

«El puente y el espejo» nos habla de tres temas. Por un lado, volvemos a tener el amor y la fuerza que nos otorga para vencer las dificultades que nos pone la vida para entorpecerlo. En segundo lugar, la ingratitud ante la ayuda de los otros. Y, finalmente, la fuerza del perdón. Son tres temas muy intensos que se juntan en un relato de una forma armoniosa. ¿Cómo planteaste esta historia?

Esta historia está basada en dos leyendas clásicas de la mitología vasca. 

Por un lado, la leyenda de la creación del puente por parte de lamias y jentiles para ayudar a dos enamorados. Y otra, que cuenta el robo de un espejo a una mujer pato por la avaricia de una muchacha. 

Cada ser, cada personaje de las leyendas vascas son defensores de ciertos valores. En el caso de esta historia: la honradez protegida por las lamias, Mari y la justicia y  los jentiles y la hermandad. 

Por lo que al ir reescribiendo lo que recordaba de las leyendas clásicas, todo encajó, no pensé en los temas que había de fondo, los personajes contaban el relato. 

También tenemos relatos oscuros, incluso en la Luz. «La guerrera oculta» tiene un inicio doloroso y un desarrollo empoderador. El final no es blanco o negro, es agridulce, como en la mayoría de las leyendas. Después de todo lo que le ha pasado a la protagonista, ¿por qué decide volver?

¿Cómo no hacerlo? Es un personaje que nunca buscó la aceptación, se mueve por sus propias ideas. Ella ama a su gente, a sus compañeras, a su madre. No es una opción plantearse dejarlas de lado.

El último relato de Luz nos habla sobre aprovecharse de los demás y sus consecuencias. ¿Cuánto hay de autobiográfico en este u otros relatos?

“La costurera y el Galtzagorri”, es un relato sobre la tentación de caer en el mínimo esfuerzo, laboralmente hablando y sobre anteponer la ambición a la familia. No creo que la costurera quisiera aprovecharse de nadie y los galtzagorris no tienen ambiciones, son simplemente duendillos malintencionados, cuando se aburren. 

Y aunque, este relato es un homenaje a mi madre, pues fue costurera, no tiene nada de autobiográfico. Ni este ni ningún otro, al menos no en la parte de “Luz”. 

Oscuridad empieza con fuerza y entrañas. Los dos primeros relatos marcan una línea que solo puede ser roja. «Felices para siempre», incluso, nos planta ante una situación que puede encontrarse cualquier mujer, en cualquier momento. ¿Crees que muchas se sentirán identificadas al leerlo? Me refiero a la parte en la que no hay entrañas, claro.

Sí. La situación que se plantea en este relato es algo, por desgracia, que se da bastante. Yo creo que, voy a decir muchas (por no decir la mayoría), de nosotras hemos tenido alguna relación tóxica y nos hemos topado con maltratadores emocionales. 

«Gaueko» y «Me diste nombre» nos hablan de la fuerza de la magia y de los nombres. Los sacrificios que deben hacerse para obtener poder y lo que sucede cuando jugamos con el poder sin entenderlo.

Es la otra cara de «Si tiene nombre existe».  También las pesadillas pueden hacerse reales si le damos nombre, o valor. La oscuridad, yo creo, es lo que nos hace responsables de nuestros actos, lo que nos pone en alerta para no ambicionar más de lo que podemos gestionar. Y tal vez, estos relatos, surgieron de ahí, de esa idea, no me lo había planteado. 

«Nadie descansaría en paz» nos planta un golpe de realidad detrás de otro al poner un espejo ante nosotros y nuestra hipocresía. ¿Era ese el único final posible para este relato?

No sé si era el único final posible, era el que esta muchacha me narró. El final  que muchas mujeres acusadas de «sorgina» tuvieron por culpa de hombres que abrazaban una fe que culpaba de sus deseos a las mujeres, en lugar de a ellos mismos.

«No me nombres» nos zambulle en un relato intenso en el que vemos dos versiones de la misma historia. Una parte de la narración es epistolar, lo que trae inmediatamente a la memoria «Drácula» de Bram Stoker. ¿Cuánto hay de inspiración suya en este relato?

Este relato fue ganador para el Especial Bram Stoker de Círculo de Lovecraft, así que no es solo inspiración, es un homenaje a este gran genio. 

Para mí Drácula es una obra maestra. Es la mezcla perfecta de horror y sensualidad, y en este relato intenté conseguir algo similar. Jugando, además, con una de las leyes reales más sorprendentes que fue abolida, hace relativamente poco; la de la impunidad para matar “vizcaínos” en Islandia. 

El último relato es angustioso y es una magnífica forma de terminar el libro. La Oscuridad condensada en un ser de absoluta maldad que… Y no puedo decir más. ¿Son los humanos los verdaderos villanos de este libro? ¿O tienen la maldad y el terror entidad propia?

El mal y el bien son conceptos cristianos, posteriores a las antiguas leyendas y a todos estos seres, así que su concepción es un poco más… ¿Gris? 

Todos tenemos una oscuridad y una luz, todos podemos ser el peor de los villanos o la más poderosa de las heroínas, dependiendo de quién narre la historia o de en qué momento miremos al espejo.  A mí lo que me sirve es intentar estar en equilibrio con los dos y aceptarlos por igual.

En este relato utilicé uno de los personajes más tenebrosos, para hablar de una de las peores épocas de mi vida. De mi ansiedad y mi miedo. De cómo me hacían insoportable respirar o incluso vivir. En aquel momento, mirarme al espejo era horrible, me veía como un monstruo, no aceptaba mi oscuridad y va un poco de eso. 

Así que creo que la respuesta es que el terror, la oscuridad, el mal, o como queramos llamarlo, no es más que otra parte de todos nosotros, una parte igual de maravillosa que la luz, pero que nos exige aceptarnos plenamente y eso, hoy en día, en la sociedad en la que vivimos, es salirse de la norma. 

Cuéntanos en qué estás trabajando ahora.

Ahora tengo varios proyectos abiertos. 

Por un lado la edición de «Txikiyendas» junto a Uzanza editorial y Fran Ferriz como ilustrador. Es un proyecto que me ilusiona mucho, porque es llevar la mitología vasca a los más pequeños de una forma dulce y divertida. Además, estoy aprendiendo muchísimo con María Santórum, ha sido un verdadero regalo del destino cruzarme con  este pedazo de equipo. 

Otro de mis proyectos futuros es «ProyectoPoe», mi segunda novela.  Que está en fase revisión y que espero poder pasar a fase de beteo a finales de mes. Es la historia de una asesina en serie que basa su obra en los cuentos de Poe y que conoce a un chico que esconde tantos o más secretos que ella. 

Además, he empezado el borrador de «PoyectoLeonci». Una serie de cuentos infantiles para los más peques, pero de eso no puedo contar aún nada más. 


―Vaya, al final sí que sabías usar las palabras después de todo ―comentó socarrona Xandra.

―Hago lo que puedo.

―Bueno, creo que ya es bastante. Ve en paz, Mario. No querría que el mundo perdiera tus palabras. Recuerda que la vida no espera y puede haber cambiado mientras estabas conmigo absorto.

―Gracias, creo. ¿De verdad no me puedo quedar?

Me levanté y traté de salir despacio. La cabeza me daba vueltas y de pronto vi claro que estaba empapado y congelado por las aguas del río. Resbalé al tratar de salir corriendo y me volvía a rebozar. Cuando llegué a la orilla oí un ruido y vi cómo unos pies de pato se alejaban por el cauce. Respiré con alivio y casi recibí el picotazo de una abeja. Levanté la cabeza.

El prado rebosaba de vida. Flores e insectos bailaban una danza amorosa acompasados por la brisa, bajo la caricia del sol de primavera. 

¿Cuánto tiempo había estado con ella dentro?


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Si quieres comprar su libro puedes hacerlo aquí: «En medio del espejo: Luz y Oscuridad»