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sábado, 23 de abril de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... Marta Madrid Ribas

 Habíamos quedado en las gradas del campo de fúbol. Aquel año la primavera llegaba con las hormonas revueltas y era difícil saber si haría calor, frío o si llovería como si hubieran quitado el tapón de la bañera en las nubes. Mientras esperaba a Marta, me puse a repasar mis notas:

Marta Madrid Ribas. Estudió filología inglesa porque es una enamorada de Londres y la literatura e historia de UK. Vivió en Inglaterra nueve meses y allí retomó la escritura que había dejado de lado en los primeros años de Universidad. Al terminar la carrera empezó a trabajar como Consultant en Cambridge University Press en Barcelona. Durante un tiempo dejó el mundo de las letras hasta que volvió a escribir cuando fue madre. Se puede decir que en los momentos con cambios importantes es cuando más motivada está para escribir.

―¡Ejem!

―¡Vaya, qué susto! ―acerté a decir mientras trataba de coger en el aire el cuaderno. Cosa que, por supuesto, no logré.

―Debes ser Mario.

―Y tú Marta, ¿verdad?

Ella me miró con unos ojos verdes que destellaban con curiosidad. Tenía el pelo dorado recogido en una coleta alta y se distinguían unas divertidas mechas rosas en las puntas.

―No tengo mucho tiempo, así que dispara. He quedado para ir al cine en un rato.

―¿Quieres que vayamos a una cafetería a hablar?

―Toma, una Coca. ¿Mejor?

―Oook.

Activé la grabadora y agarré el bloc y el bolígrafo. Ella se sentó junto a mi y se quedó mirando durante unos segundos a las porterías del campo de fútbol.


El personaje central de la historia es Alma: una adolescente en primero de bachillerato. El otro protagonista es Max, un chico de su clase al que le ha sucedido algo durante el verano. Más adelante, vemos que ese verano ha sido complicado para muchos otros compañeros. Están cerca de ser adultos, deben vivir muchos cambios y madurar. Cuéntanos un poco los problemas por los que pasan.

El mayor problema de Alma es que se ha aislado de sus compañeros y de la vida en el instituto y en realidad se siente muy sola. 

Max es un chico con toda la vida planeada y cuando lo que le sucede en verano destroza el futuro que creía asegurado, todo se desmorona a su alrededor. Los otros compañeros sufren problemas habituales entre los adolescentes, intentan construir su personalidad y es difícil saber cuál es de verdad su personalidad o si están influenciados por los demás.

Max guarda mucha ira dentro: ha perdido la ilusión por todo después de un grave accidente que le ha apartado de su gran pasión, que es el fútbol. La rabia, la sensación de no encajar, de no ser comprendido, la rebelión contra todo y contra todos, típica de la adolescencia, en este caso se vuelve extrema. ¿Cómo conseguiste construir un personaje tan intenso y complejo como Max?

Creo que en la adolescencia los sentimientos se exageran y lo malo que te puede pasar es lo peor y no le ves solución. La mayoría de gente tiene una infancia feliz y cuando surgen los primeros problemas en la vida, de adolescente, no sabes cómo afrontarlo, no tienes referencias. Eso es lo que intenté plasmar en la novela. Además, siempre he sido consumidora de libros y series juveniles y he asimilado mucha información sobre adolescentes.

Alma se vuelca con Max para apoyarlo, protegerlo, estar ahí cada vez que la necesite. Ella nos muestra la importancia de la amistad y la confianza, lejos de las relaciones con los padres. Sin embargo, Alma tiene sus propios problemas. Sabemos que hay algo que no quiere contar, un secreto que se acabará desvelando al final de la historia. ¿Influye esto en su forma de actuar con Max?

Claro que influye. Al aislarse durante todo el instituto apenas ha tenido experiencia en relacionarse con chicos, aunque Max es un antiguo amigo, ahora son adolescentes y han cambiado y todo eso le crea muchas inseguridades.

Más adelante nos encontramos con Julia. Parece que vive en una fiesta permanente pero hay temas más profundos a su alrededor. Lo mismo pasa con Jaime. Esto nos muestra de una forma muy gráfica que la adolescencia no es un camino de rosas. Es una fase muy compleja en la que el apoyo de los padres solo puede llegar hasta cierto punto, porque ellos deben tomar decisiones y aceptar sus consecuencias. ¿Cómo te documentaste para explorar todo estos conflictos?

Como he dicho antes, de leer y ver series juveniles y de mi propia experiencia adolescente. En esas edades no le cuentas todo lo que te pasa a tus padres. En parte por vergüenza o por falta de confianza en ellos. Además tienes miedo de que minimicen tus problemas y no te tomen en serio. Creo que los padres subestiman lo que la adolescencia puede marcar la vida adulta de las personas.

En una de estas fiestas aparece el fantasma de los abusos y agresiones sexuales. Es un tema muy grave sobre el que cada día oímos una nueva barbaridad en las noticias. La adolescencia, con el comienzo de la vida sexual de las personas, es un momento especialmente delicado para sufrir esto. ¿Por qué decidiste incluirlo en el libro? 

Quería incluir los problemas a los que están sometidos los jóvenes. Aunque en esa etapa la única responsabilidad que tienen es estudiar, tienen muchos frentes abiertos a los que los lleva una sociedad hiperconectada y poco vigilada. Cuando los menores pueden acceder a porno en cualquier momento, ese es su único referente y es muy peligroso.

Jaime y Max eran muy amigos antes de los sucesos del verano. Max se ha aislado de todos pero Jaime sigue muy preocupado por él. ¿Cómo de fuerte es su amistad? ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Jaime por él?

Jaime es uno de los mejores amigos de Max, antes del inicio de la novela. Él quiere ayudarlo pero Max lo excluye porque cree que ya no están en la misma posición en la vida. Jaime es el primero en sospechar que Max tiene un problema grave y quiere ayudarlo a toda costa. Cuando ve que Max parece querer apoyarse en Alma, no duda en pedir ayuda a la chica, aun que ellos no son amigos.

Tanto Alma como Max tienen relaciones problemáticas con sus padres, aunque en diferentes grados. La madre de Alma la apoya pero de los padres de él solo conocemos las discusiones y broncas continuas. Estos problemas de Max, ¿son causa o consecuencia de su ira? ¿Cómo se puede romper ese círculo?

Muchos de los problemas de Max vienen de que sus padres son los primeros en creer que el futuro de su hijo se ha ido al traste. Si las personas más importantes de tu vida no te ayudan a ver la luz al final del túnel, ¿cómo va a conseguirlo un adolescente solo? Los padres de Max también necesitaban ayuda para entenderlo y ayudar a su hijo. Que los adultos no estigmaticen los problemas de salud mental es esencial para ayudar a los jóvenes.

En el último tramo de la novela, la historia se acelera y cada vez suceden más cosas. La vida va plantando semillas y al final todo florece casi al mismo tiempo. Pero hay algo que no cambia nunca: la forma en la que Alma aferra a Max y lo sujeta, lo ayuda, lo sostiene, pase lo que pase. ¿De dónde saca esa fuerza?

Alma tiene muy buena relación con su madre, es su pilar. Al ver que a Max le falta ese pilar, intenta estar allí para él, siempre. Además ella está acostumbrada a estar sola, sabe lo duro que es, pero Max no ha estado nunca solo en su vida.

Esta es una historia sin villanos obvios. No hay personas que quieran acabar con los protagonistas. Sin embargo, lo que recorre la novela de principio a fin es la sensación de soledad de los personajes. Se aferran unos a otros porque nadie los comprende y necesitan sentirse parte de algo. ¿Crees que esto afecta a todos o solo a los adolescentes?

Yo creo que todos los adolescentes se sienten solos en algún momento. Incluso los populares y que parece que viven una vida de película. Es muy importante sentir que hay al menos una persona que te entiende; si no, es insoportable. 

Para terminar, cuéntanos algo sobre lo que estás trabajando ahora.

Terminé una novela, larga esta vez, también romántica, que pasa entre Londres, Barcelona y Los Ángeles. Es un claro homenaje a la película Notting Hill. La he presentado a un concurso, quizás pronto tenga noticias. 

Además tengo un podcast donde entrevisto a compañeras/os que escriben romántica. Marta's Inner Life Podcast de romántica, se titula. 


―Bueno, para ser tan mayor eres un tío enrollado ―me dijo de pronto Marta, con una sonrisa.

―Esto, gracias, creo. No pensaba que fuera tan mayor...

―Supongo que depende del punto de vista. A veces parece que las cosas no llegan nunca y otras quieres parar el tiempo para que no se acerquen más ―dijo, con los ojos turbios. Parecía estar recordando algo.

Se levantó y se sacudió sus pantalones de cuadros negros y rojos. Había dejado de llover.

―Gracias, Mario. Pero ahora tengo que ir a aprovechar el tiempo. Sé por experiencia que es algo de lo que nunca hay suficiente, así que quiero pasarlo con Max.

―¿Con Max?

―¡Por supuesto!

Se alejó hacia el campo. Mientras cruzaba el terreno, iba dejando su marca con las botas negras con las que caminaba, decidida a dejar su huella en el mundo.

Yo me levanté y me crujió la espalda. Igual sí que estaba un poco mayor.




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Si quieres comprar su libro, puedes hacerlo aquí: «No desaparezcas»



sábado, 16 de abril de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... Laura Mars

 Estaba sentado en la cafetería en la que todos los días tomaba el desayuno. Había quedado con Laura Mars para una entrevista, pero era pronto, aún faltaba media hora. Mientras mojaba los churros en el chocolate, repasé mis notas:

Laura Mars, lectora antes que escritora. Desde siempre ha imaginado otros mundos e historias. Se mueve entre la ciencia ficción, el terror, la fantasía y al romántica. Ha publicado «Nazaryann Escuelta de Vampiros», finalista de Ignotus 2021 y reeditada con Nou Editorial próximamente. También «La primera Colonia» y «El especialista en viajes en el tiempo». 


Una mujer se acercó mientras me limpiaba el chocolate que me había caído en la camisa por querer hacerlo todo al mismo tiempo, y se sentó frente a mí.

―Hola, Mario.

―¿Laura? Habíamos quedado dentro de media hora.

―Lo sé, pero tenía que verte un poco antes. Resulta que dentro de un rato tendré que irme por ciertas... circunstancias que no podré evitar.

―Vale, bueno, si quieres puedes tomarte mis churros, parece que les gusta más caer encima mío que en mi boca.

Puse la grabadora encima de la mesa y saqué el bloc y el bolígrafo.


El libro trata el tema de los viajes en el tiempo desde varios puntos de vista, algunos muy innovadores. En primer lugar tenemos al Especialista. Científico de renombre, decide abandonar su puesto para dirigir la nueva Agencia de Viajes en el Tiempo. ¿Qué es lo que le fascina tanto sobre el tiempo?

Para el Especialista todo lo relativo al tiempo es vocacional, no puedo no sentirse apasionado al respecto. Es el trabajo de su vida, que siempre ha estado acompañándolo, independientemente de cuál fuera su investigación principal. El tiempo lo rodea todo.

Otro punto de vista es el de los voluntarios (VVT en el libro). Esto se trata con bastante extensión, los problemas éticos y morales de los experimentos con humanos. Es algo que recorre el libro de principio a fin, hasta el punto de que hay una Agencia Ética que siempre planea sobre el proyecto como una Espada de Damocles. ¿Por qué has tratado el tema tan a fondo?

No fue algo premeditado, más bien algo lógico según iban sucediendo los acontecimientos. Gran parte de la sociedad se entusiasmaba con cada paso, y en la misma proporción otra parte se alarmaba. Al final todo se resume a una pregunta: «¿Vale todo por la ciencia?», y es el propio lector el que construirá su respuesta.

En general, los viajes en el tiempo suelen hacerse de forma oculta y misteriosa. Sin embargo, en tu historia es algo que no solo se muestra de forma abierta sino que es como un Gran Hermano de los viajes en el tiempo. ¿Crees que una investigación tan abierta y transparente sería posible en el mundo real?

Sin duda, incluyendo los mismos tejemanejes que se traen entre manos los realitys de la actualidad.

El Especialista, además, evoluciona a lo largo de la historia. Al principio solo le interesa la técnica, el viaje en sí mismo. Los voluntarios son un mal necesario. Más adelante vemos cómo poco a poco va cambiando su forma de verlos. ¿Es un cambio real o derivado de la vigilancia permanente con las cámaras?

En el libro se distingue muy bien cuando hace un papel y cuando no. Al Especialista le interesa la ciencia y sus avances, en particular, los que logra él mismo. Eso no quita que entre los VVT tenga algún favorito.

El Presidente es una figura que trabaja en la sombra. Durante gran parte del libro es solo una figura que existe en su despacho pero con poca influencia real en los acontecimientos. Sin embargo, al final vemos la realidad de su poder. ¿Cuál es su objetivo real?

El Presidente es la personificación del poder y el control, y cuánto más tiene, más quiere. Por encima de todo.

La forma en la que se tratan las paradojas temporales es muy refrescante y diferente a lo que se suele encontrar en otros libros de viajes en el tiempo. ¿Cómo se te ocurrió?

La primera idea del libro que me vino fue la que se ve en la cubierta del libro, un voluntario en la máquina, y el Especialista observándolo. Y me vino con «spoiler» incluido, supe desde un principio cómo funcionaba la máquina. A partir de ahí, construí el resto de la historia.

Emma e Ian, dos voluntarios de los viajes en el tiempo, son muy importantes en la historia. Tanto sus aventuras y desventuras como lo que sucede cuando se desvelan las consecuencias de los viajes en el tiempo, nos tienen siempre pendientes de lo que les sucede. ¿Tenías claras sus historias o fueron evolucionando mientras escribías?

De Ian tenía algunas escenas al inicio. Emma se hizo hueco ella sola. En principio iba a ser mencionada de pasada, como otra voluntaria que había pasado por ahí, pero según fui imaginando su historia, cobró fuerza.

En tu historia hay un personaje que no tiene ni una línea de diálogo. No tiene aventuras o vaivenes emocionales, no lucha, no discute. Sin embargo, es el más importante de todos. ¿Cómo te imaginas al Tiempo? ¿Qué crees que opina sobre todo lo que sucede en el libro?

Si tuviese que personificar al Tiempo, diría que se está riendo de ellos la mayor parte de la historia.

En todas las historias debe haber un villano. Se suele decir que los villanos son los héroes de su propia historia. ¿Hasta qué punto sucede así en tu historia? ¿Crees que en algún punto siente remordimientos o está más allá de esto?

No quiero mojarme en decir quién sería el que desempeña el papel de villano clásico, pero digamos que es el que más opiniones negativas tiene hacia el final.

Y uno de los protagonistas es muy «gris», a veces parece un héroe, y otras un villano. El lector elegirá de qué lado lo coloca.

Cuéntanos en que estás trabajando ahora.

Ahora estoy trabajando intensamente en la saga de «Nazaryann Escuela de Vampiros». El primer libro va a ser reeditado por Nou editorial, haciéndolo coincidir con el lanzamiento del 2º libro de la saga. ¡Estoy muy emocionada!


―¡Vaya! Parece que tengo que irme ―dijo de pronto Laura. Se levantó como un resorte y se fue corriendo, como si la estuvieran empujando. Me quedé con la boca abierta viendola salir por la puerta de atrás. 

Cuando volví a mirar hacia adelante, me encontré con Laura entrando en la cafetería como si nada hubiera pasado. Me miró y se acercó mientras yo trataba de poner una cara que no fuera de alucinado.

―Debes de ser Mario, ¿verdad?

―Esto, sí, claro. ¿No nos hemos visto antes?

―Que yo sepa, no.

―Y no tienes una hermana gemela, ¿verdad?

―No. ¿Qué te parece si empezamos la entrevista?

Asentí y volví a escuchar las mismas respuestas que había recibido unos minutos antes.

Al menos, cuando se fue, esa Laura se despidió. Decidí que iba a ver Regreso al futuro cuando llegara a casa.



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sábado, 9 de abril de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... Juan Francisco Sánchez

  

La playa estaba vacía. El aire frío traía ondas de mar transparente hacia la orilla mientras yo paseaba por la arena. Me había citado allí Juan para nuestra entrevista pero por más que miraba yo no lo veía por ningún lado. Repasé mis notas:

Juan Francisco, lee desde siempre, se considera un contador de historias. «Alguien ronda la Playa de los Muertos» fue escrita en 2017 sin ánimo de compartirla pero su hermana la encontró, la leyó y le animó a publicarla.

 A unos doscientos metros había unas enormes piedras que parecían haber crecido junto al mar y me dirigí hacia ellas. Al rodearlas vi que había una toalla y una mochila. Miré de nuevo hacia el agua y vi que alguien se acercaba nadando. Me dio frío solo de pensarlo.

Unos minutos después, Juan estaba saliendo empapado del agua y secándose como si fuera verano.

―Debes de ser Mario, ¿verdad? ―me preguntó sonriendo.

―Sí. ¿No tienes frío?

―¡Qué va! Un auténtico sica... esto, escritor, sabe que hay que prepararse bien las historias.

―Ya veo, ya. ¿Por eso llevas un cuchillo atado a la pierna?

―Nunca sabes lo que puede pasar si no vas preparado. Hay quien dice que basta con llevar una toalla. A mí me gusta añadir el cuchillo.

―Entiendo. ¿Quieres que nos acerquemos al pueblo y tomamos algo?

Juan se secó, se vistió y bajamos en su coche hacia el bonito pueblo de Carboneras. Pedimos unos refrescos en un bar, saqué la grabadora, el bolígrafo y el bloc. Un camarero entregó una caja de bombones a un cliente del bar.


El libro comienza desde el punto de vista de un personaje que no deja lugar a dudas: ha asesinado a varias personas por encargo y lo ha hecho parecer un accidente. Es un profesional que no deja cabos sueltos. ¿Por qué empezaste la novela de esta manera?

En esta novela, como en la vida real, no hay personajes buenos (quizás alguno escapado por ahí, pero será algo fortuito): hay personajes malos y muy malos. Quería que el lector se enfrentara directamente con la cruda realidad de esta novela, una historia que va de asesinos a sueldo, pero de los que cuestan una buena pasta porque son capaces de borrar todas las huellas, de los caros. Hablo de sicarios «deluxe».

El desencadenante de la historia es la muerte de una familia con dinero: mujer, esposo y varios de sus sirvientes. El hombre es hijo de una marquesa con mucho dinero que desde el principio sospecha que hay algo turbio en todo el suceso. ¿Por qué cree que la conclusión de la policía no es correcta?

La marquesa conoce a la perfección a su hijo y su nuera, no entiende que un simple accidente sea capaz de borrarlos para siempre de su vida. Tiene dinero de sobra que nadie heredará; por tanto, se quiere asegurar. ¿Tiene razón al sospechar o es mejor atar todos los cabos? Una persona normal a lo mejor iría a consultar a un detective privado. Alguien con dinero por castigo quiere al mejor sabueso tras la pista. Eso es lo que hace la marquesa.

La forma de contar la historia es muy particular. Desde la perspectiva de la marquesa, vemos cómo la persona que contrata va poco a poco desenredando la madeja y viendo quién está implicado y por qué. ¿Qué dificultades encontraste a la hora de plasmar la historia de esta manera?

Te seré sincero, no me resultó difícil. Desde el primer momento tuve clara la novela entera en mi cabeza. La escribí pensando que así me gustaría leerla a mí. Tienes que pensar que este libro lo escribí pensando en un solo lector, yo mismo.

El investigador que contrata es un profesional que aplica la sutileza o la violencia según lo que determine cada caso. En la historia se indica que tiene pasado militar. Parece la otra cara de la moneda del villano asesino del principio. ¿Puedes contarnos algo de su historia? 

Si te lo contara, tendría que matarte. No, fuera de bromas, o quizás totalmente en serio (tómatelo por el peor lado, por la cuenta que te trae), conocer el mundo de los sicarios y de los asesinos a sueldo de nivel “Top” no es fácil, y si alguien lo consigue, como yo lo hice, sería muy difícil de asimilar. En esta novela solo explico un poquito de lo que en realidad envuelve a un universo difícil de creer y entender. Sólo puedo asegurarte que, desde que conocí las tripas de este mundo, cada vez que hay una muerte o accidente con alguien poderoso como víctima, me salta algo así como el instinto arácnido y me pongo a sospechar. Seguro que en más de una ocasión no me equivoco.

Durante el esclarecimiento del caso, el investigador debe realizar acciones cuestionables por iniciativa propia, y no dejar cabos sueltos. ¿Hasta qué punto la marquesa siente remordimientos por esto? ¿Los daños colaterales que aprueba no acaban por convertirla en algo parecido a lo que está persiguiendo?

A eso te puedo responder fácil. A la marquesa le importa el resto del mundo un comino. Como a todos los poderosos, solo le importa su círculo personal, te lo puedo asegurar. Ella quiere saber lo que le incumbe, los daños colaterales no suponen nada para ella si consigue llegar a la verdad que busca, lo demás estará bien.

Más adelante, la forma de contar la historia cambia de forma radical. Nos situamos en Carboneras, un pueblo de la costa levantina de Almería, donde parece sencillo perderse. Aquí se nos cuenta la historia de varias personas que van a vivir allí para aislarse del mundo. ¿Qué tienen los pueblos pequeños que aceptan a todo el mundo como si fuera un vecino de toda la vida?

El asesino se pierde en un pequeño pueblo de la Alpujarra, en Granada, luego se desplaza a Carboneras. Allí se recibe a cualquier turista como si fuera alguien de la familia, la gente de la zona es así de abierta, todo el que viene se sorprende de este recibimiento. Lo he vivido en primera persona y, por tanto, lo utilicé para mi novela. Es un sitio donde reciben a todo el mundo con los brazos abiertos y una sonrisa. Me planteé una cuestión. ¿Y si recibes al peor de los criminales como si fuese una buena persona? ¿Y si el lector también es capaz de equivocarse con sus juicios iniciales sobre los personajes? Por eso la segunda parte de la novela comienza desde cero, esperando que el lector descubra quién es el malo de esta novela, y quién es el más malo todavía.

La Playa de los Muertos es una de las más bonitas de España y es donde se desarrolla parte de la acción del segundo tramo del libro. ¿Por qué decidiste situar allí la historia? ¿La conoces?

No sabes lo que me gusta que me hagas esta pregunta. La conozco bastante bien. Vivo a un par de kilómetros de esta playa y de su entorno. Vivo en Carboneras, por eso conozco a sus habitantes y sé que reciben con los brazos abiertos a todo el que quiere acercarse aquí. Bien pensado, es un pueblo perfecto para perderse, no pilla de paso, para nada. Si estás en Carboneras no te pilla en ruta a ninguna parte, has tenido que tomar esta dirección a conciencia. Este pequeño pueblo cuenta con diecisiete kilómetros de playas casi vírgenes, donde la más conocida es la Playa de los Muertos y, sin embargo, los habitantes de la zona disfrutan del resto de playas con el mismo agua cristalina y más cercanas, si me lo permites. Es un destino final, por decirlo de alguna manera. Me parecía un escenario perfecto para el final de esta trama.

Cuando se acerca el final vamos de una sorpresa a otra y a otra más grande. En gran medida, esto es así porque juegas con los prejuicios de la gente. ¿Era esa tu idea desde el principio o surgió más adelante?

Yo no he seguido un curso para escribir, ni nada parecido. Antes de escribir una letra de un relato, me da igual si es corto o largo, tengo que tenerlo completo en mi cabeza, trama, argumento, nudo y desenlace, no debe faltar nada. De manera que puedo asegurarte que antes de poner un dedo en el teclado, tenía claro todo lo que pasaría en la historia.

¿Crees que la última parte del capítulo final podría haber acabado de manera sangrienta en otras circunstancias?

Lo siento por el lector al que le gusten las historias gore o sangrientas. No es el tipo de lectura que me gusta, por tanto, no pensé nunca en meter más sangre de la estrictamente necesaria. Entiendo que haya lectores que piensen que más vísceras estarían bien pero para mí hay la justa. ¡Qué voy a decir!

En todas las historias debe haber un villano. En tu historia, sin embargo, no está claro quién lo es. ¿Hay alguien inocente?

Quiero creer que sí, y muchos lectores han encontrado a ese personaje inocente. Sin embargo, han conocido y «querido» a ese personaje malo y canalla que les ha llegado al corazón y convencido, aun sabiendo que es mala persona.

Se suele decir que cada uno es el héroe de su propia historia. ¿Creen todos estos personajes que son los buenos desde su punto de vista? ¿O aceptan su condición de malvados sin remordimientos? 

Me hace gracia esta pregunta. Hay personajes buenos que no saben muy bien su condición frente al lector. Un personaje intrínsecamente malo lo tiene muy claro. Sabe que es malo. No lo duda, aceptan que son los malos de la historia y no esperan ni comprensión, ni cariño. Sin embargo, sé que muchos lectores se han encaprichado del protagonista de esta novela porque, de una forma u otra, han comprendido y asimilado sus motivaciones, por extrañas que sean. Para esos lectores, quiero decirles que estoy escribiendo otra novela con este mismo protagonista. No sé cuándo la terminaré, aunque sí puedo deciros que tengo ya 26 capítulos escritos y que detallo, mucho más que en la primera, cómo trabaja un sicario «deluxe».



De pronto se oyó un chirrido y un golpe. Había habido un accidente fuera. Todo el mundo salió a ver lo que sucedía menos nosotros.

―¡Vaya, espero que no haya sido grave! ―dije.

―Eso no ha sido un accidente ―respondió Juan, con tono grave. Se levantó y apuró el refresco de pie―. Creo que vamos a tener que terminar aquí.

―Bueno, creo que tengo material. ¿Ha sucedido algo?

―Voy a hacer algo de limpieza. No puede haber dos gallos en el mismo corral, ¿verdad?

Juan se alejó hacia su coche y salió haciendo ruedas. Yo me quedé pensativo un momento mientras miraba hacia la caja de bombones, de la que salía el pico de un papel blanco. Me levanté y me dirigí hacia mi coche.

Antes de irme eché un vistazo en los bajos. Nunca se es demasiado precavido.




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Padre Ramón

Protagonista de la playa de los muertos



Si te interesa comprar su novela, puedes hacerlo aquí: «Alguien ronda la playa de los muertos»



sábado, 2 de abril de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... El NaNoWriMo

Entré en el salón de actos. La oscuridad era total en la calle y allí adentro había que andar con cuidado para no tropezar con las sillas que podía encontrar aquí y allá. Me habían advertido que no encendiera la luz y la vida me había enseñado durante los meses anteriores que más valía hacer caso de aquellas advertencias. Encontré un sitio que parecía bueno. Me senté, saqué el bloc de notas y una linterna y eché una ojeada a mis notas.

Susanna, 36 años, de Tarragona. Graduada en Derecho, tiene una empresa de administración de fincas. Lleva inventando historias desde que le regalaron sus primeros «playmobil» con 5 años.

Helena, nacida en canarias en los 90. También conocida como «TheHolyDenier». Estudió sociología pero ahora es programadora. En su entorno siempre se leyó mucho y pasa gran parte de tu tiempo libre escribiendo. Ha participado muchos años del «fandom» de Harry Potter y ahora también escribe «fics» de It.


De pronto, sentí algo a mi alrededor. Una luz tenue se encendió justo ante mí y me reveló dos figuras que se habían acercado sin enterarme. No acababa de verlas bien, iban con ropa oscura y parecían vigilar nuestros alrededores.

―¿Hola? ―pregunté, inquieto, sin saber qué hacer.

―Debes de ser ese tal Mario que hace preguntas que no debería.

―¿Qué te parece? ¿Crees que saldrás de aquí de una pieza?

De pronto encendieron las luces. Eran dos figuras vestidas con ropa oscura y la cara tapada. Infundían miedo y respeto a partes iguales.

―Estamos documentándonos sobre superhéroes, ninjas, y un montón de otras cosas y... ¡Ha sido divertido!

―Sí, admito que me habéis asustado.

―Este es un gran lugar. Hace unos años podríamos habernos juntado aquí a escribir por el NaNoWriMo, pero la pandemia hace que tengamos que hacerlo desde casa.

―Bueno, ¿qué os parece si os quitáis las katanas que lleváis a la espalda y os hago unas preguntas, antes de que queráis comprobar si cortan mucho o poco?

Se sentaron, saqué el bolígrafo y la grabadora, y comenzamos a hablar.


¿Qué es para vosotras el NaNoWriMo?

SUSANNA: Es la experiencia que me ha permitido destrabarme y avanzar con pasos de gigante en mis proyectos literarios. Gracias al NaNoWriMo, he logrado avanzar el borrador de una novela mucho más de lo que había podido hacer los diez años anteriores. Me ha dado la confianza y las herramientas para terminar otras 10 historias, y una de ellas fue ganadora en un concurso y publicada.

HELENA: Es… para mí es una parte de mi vida. Una tradición, como en año nuevo comes las uvas, los viernes miras la cartelera, los domingos se juega a juegos de mesa y en abril, julio y noviembre escribes. Siempre tengo ganas de que llegue.

Pero, también, es una comunidad. Es la gente que está al otro lado de la pantalla y te escucha llorar porque estás atascada o te da su opinión cuando no estás segura de qué camino tomar. O que simplemente está ahí, picándose contigo a ver quién escribe más en un sprint. Tanto la oficial como los pequeños grupos de amigos que haces por el camino y que todos los años vuelven a aparecer para seguir participando contigo.


¿Cómo conocisteis el NaNoWriMo por primera vez?

SUSANNA: Navegando por internet, leyendo fanfics en mi adolescencia, vi que algunos autores hablaban de que estaban escribiendo sus textos durante el NaNoWriMo. Pero tardé años en atreverme a participar.

HELENA: En el fandom de Harry Potter, estaba en una comunidad (*El Foro de los Black*) y alguien, no recuerdo bien, nos animó a participar porque dijo que era más divertido hacerlo con otra gente. ¡Y tenía razón! Jamás había escrito nada tan largo y me caí del reto a las 16 000 palabras. El año siguiente no participé, pero al siguiente alguien volvió a decirlo y… y no sé. Llevo desde 2015 sin faltar un año.


¿Por qué os metisteis tan a fondo en la coordinación del NaNoWriMo en España?

SUSANNA: Cuando un proyecto voluntario y gratuito te gusta y te aporta tanto como el NaNoWriMo me ha aportado a mí, no solo con los hitos personales, si no con la gente maravillosa que he conocido gracias a ello, necesito devolver la entrega y ayudar a que persista y continúe. Una de las Municipal Liaisons me propuso convertirme en ML también y aquí estoy.

HELENA: Me encanta el evento y la comunidad que hemos formado aquí, si puedo hacer algo que ayude a que las cosas vayan mejor, pues adelante. 


¿Cuál es la diferencia entre el NaNoWriMo de noviembre y los «camps» de abril y julio?

SUSANNA: El NaNoWriMo de noviembre es el reto «original», por decirlo de algún modo. Tiene el objetivo marcado, son 50.000 palabras en 30 días, para escribir el borrador de principio a fin de un proyecto nuevo. Los «camps» son complementarios a eso. Puedes usarlos para editar o terminar el proyecto que empezaste en noviembre, o para documentarte y prepararte la escaleta y el diseño de personajes para el próximo evento o puedes trabajar en un proyecto nuevo. El objetivo te lo marcas tú. ¿Quieres aprovechar abril para marcarte el hábito de escribir 250 palabras cada día? Pues ponte un reto de 7.500 palabras. ¿Quieres corregir las 178 páginas de tu manuscrito de noviembre? Ese es tu objetivo, entonces. Y todos son tan válidos y respetables como el que se propone escribir 80.000 palabras de una novela.

HELENA: Uy, esta es difícil y puede llevar a que abra el cajón de la memoria. Supongo que podríamos ir a la parte fácil y decir: hay una diferencia conceptual, porque no es «50.000 palabras, un mes, una novela nueva». ¡Puedes escribir otra cosa!  ¡Puedes ponerte como objetivo 20.000 palabras, dedicarle 1h todos los días! ¡Puedes no escribir! Documentarte, revisar… 


¿Qué creéis que puede aportar a un escritor participar en este evento?

SUSANNA: Perder el miedo. Siempre he pensado que el NaNoWriMo va más dirigido a la gente que sueña con ser escritor que a la gente que ya está asentada con unas rutinas y hábitos que les funcionan. El NaNo es bestia. Son muchas palabras en poco tiempo. No es para escribir bonito, no es para perder horas pensando si es mejor describir el color de los cabellos de tu protagonista comparándolos con los rayos dorados del sol o con las espigas maduras del trigo. El Nano es para avanzar y atreverte a contar tu historia. A contártela a ti, sin necesidad de enseñársela a nadie. Es un borrador, para que lo veas entera, sin tiempo de atascarte en problemas, o en si es profundo o cautivador. Tienes que correr más que tu crítico interno para poder llegar a las palabras que hacen falta. Y todo esto, que a primeras parece aterrador, es lo mejor que he encontrado para perder el miedo a escribir.

HELENA: Para mí la mejor parte del NaNoWrimo, de cualquier NaNoWriMo, es la comunidad. Porque el reto, es solo un número en un espacio de tiempo. Para mí la parte importante es saber que a la vez que yo, hay otra gente que lo está haciendo. Que, más o menos, pasan por lo mismo que yo. Gente que va a apoyarme y a la que yo quiero apoyar. Y el que haya un camp es una excusa genial para esforzarte más.


¿Qué consejos daríais a un escritor que quiere participar para que pueda aprovecharlo al máximo?

SUSANNA: No hacerlo solo. Me refiero a intentar tener la complicidad de la gente de tu entorno. Que tu pareja sepa que ese mes vas a estar más horas de las habituales frente al ordenador, que tus amigos sepan que no vas a salir a cenar tan a menudo, pero que cuando acabe este mes, recuperarás el tiempo perdido con ellos. Y a la vez, buscar apoyo en la comunidad. La situación sanitaria actual no permite promover encuentros presenciales, pero tenemos una comunidad virtual activa y creciente. Tener un sitio donde llorar las muertes de tus personajes o saltar de alegría por los hitos logrados motiva a seguir. Los «sprints», que son unos piques a ver quien escribe más palabras en 15 minutos, son una herramienta bestial. No te has dado cuenta, ha pasado una hora y llevas la mitad del reto diario hecho. De repente el Nano se hace domesticable. 

Bebida y snacks. Los ratos de levantarte de la silla para ver qué hay en la nevera rompen el ritmo. Haz acopio de bebidas y snacks (saludables, cuidado con los azúcares y el alcohol) para evitar levantarte de la silla cuando te pongas a escribir.

Copias de seguridad. Por favor, si solo hacéis caso de una cosa de las que os digo aquí, que sea esta. Haced copias de seguridad a cascoporro de vuestro proyecto del nano. 

Dormir. Aunque sea tentador echarle horas y apuntarte a todos los «sprints» que se hacen (hay quien empieza a las 7 de la mañana y el turno de noche puede estar haciéndolos hasta las 2 de la madrugada), una mente cansada no rinde. Respetad vuestras horas de descanso.

Y lo último, deshacerse de la idea de que esto sea una competición contra otros escritores. Hay gente que escribe las 50.000 palabras en diez días. Hay gente que no llega a las 10.000 cuando acaba el reto. En el fondo, nada de eso importa. La única competición es tuya y contigo. ¿Has logrado una rutina? ¿Has desencallado una idea? ¿Has descubierto que, en realidad, sí que puedes escribir la historia que quieres? ¿Has escrito más de lo que tenías al empezar el evento? Si contestas que sí a cualquiera de estas preguntas, has aprovechado el reto.

HELENA: No-te-agobies. Pasarlo mal no merece la pena y, aunque al final se llegue a la meta, para mí no es una victoria. Apóyate en la gente. Si ves que no llegas porque la vida se te está subiendo a la chepa, baja tu objetivo de palabras. Si ves que lo que estás escribiendo no te motiva, cambia. Pásatelo bien. Sobre todo eso. 


Para terminar, contadnos algo sobre vuestros proyectos de escritura actuales.

SUSANNA: Tengo demasiados muchos proyectos en los que quiero trabajar. Principalmente estoy escribiendo una historia de aventuras, ambientada en Yemen en 2006. Soy muy mala anticipando las palabras que tendrán mis textos, así que siempre es una sorpresa llegar a cierta cantidad de palabras y ver en qué punto estoy de lo que quiero contar, por lo que aún no sé si será una historia corta, un relato breve o una novela entera.

HELENA: ¡Uy! Pues últimamente no estoy escribiendo nada, porque la vida se me está echando encima. 

Tengo mi proyecto del NaNoWriMo pasado a medias: una historia de familia de elección con toques a «coming-of-age» ambientada en un mundo de superhéroes. Está inspirada en «X-Men», «Code 8» y «The Boys», entre otras. En realidad, nada que no veamos en el día a día: gobierno malo, megacorporaciones haciéndose ricas explotando todo lo explotable, la marginalización a lo diferente… ¡para dentro de poco, espero!


―Bueno, creo que ya es bastante ―dijo una de las ninjas. Empecé a pensar que igual no era solo un disfraz.
―Tenemos que irnos. Debemos velar por la integridad del NanNoWriMo.
―Hay unos cuantos impostores que hay que descuartizar.
―Vale, entiendo que es algo metafórico, ¿no? ―pregunté.
―¡Ja! A ellos también les gustaría que fuera una metáfora.

De pronto, tiraron una bomba de humo y, cuando quise dejar de toser, habían desaparecido. Solo habían dejado atrás una ausencia que casi podía palpar.

Se habían llevado a mi impostor. Al menos, por un rato.

Lloré de alegría mientras me alejaba de allí.




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sábado, 26 de marzo de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... Xandra Bilbao

Me acerqué a la montaña. Desde lejos parecía más pequeña, pero según iba aumentando el desnivel parecía crecer ante mis ojos. Al cabo de un rato necesitaba agarrarme a la vegetación para seguir trepando. Muchos raspones y media hora después, estaba en un claro con hierba verde por todas partes y un viento frío que me revolvía el pelo. Había un río cercano que ronroneaba tranquilo. Saqué mis notas y las revisé antes de entrar:

Xandra Bilbao, nació y vive en Bizkaia. Le gusta el cine, la música, el teatro y viajar. Comer lo damos por descontado porque es vasca. Es una apasionada de la mitología de su tierra y le encanta crear emociones y generar dudas sobre la posibilidad de que lo fantástico pueda ser real. Su primera novela fue «El pacto de los jentiles». Forma parte de la La Horda y de #LasTruculentas.


Me acerqué al río sin ver a Xandra hasta que una risa me llamó la atención. Unos ojos brillantes me miraban con fijeza y yo no podía hacer otra cosa más que pensar en acercarme junto a ellos. ¿Qué podría contarme su dueña? Quizá no sería mala idea mudarme al río, al fin y al cabo no me iba a faltar el agua...

―Hola, humano. Debes de ser ese al que llaman Mario ―dijo con tono cariñoso.

―Yo, sí, soy, soy ese. ¿Me puedo, quizá, sentar contigo un rato? Si te parece, claro.

―Vaya, para hacer entrevistas no veo que manejes con soltura las palabras.

―El miedo escénico, supongo. Aquí se está muy bien. Un poco húmedo, quizá, pero seguro que es agradable con el tiempo.

―No hay que tener miedo, salvo que tus intenciones no sean honestas.

―Lo son, por supuesto. Creo, recuerdo algo sobre una entrevista. ¿Es a ti? ¿Querrías contestarme a unas preguntas?

Asintió con delicadeza y la sonrisa subió a su mirada. Sin poder evitar mirarla a los ojos, preparé el bloc, el bolígrafo y puse la grabadora en marcha.


«En medio del Espejo: Luz y Oscuridad» es una antología de relatos que tiene muchas facetas. El prólogo, escrito por Elisabet P. Montero (a la que ya entrevisté en el blog) nos introduce en la atmósfera de las leyendas vascas. ¿Qué te parece ser parte de tu propio libro? ¿Convertirte en leyenda?

Es un sueño verme dentro de ese cuento tan maravilloso que creó Liz. Me emociona mucho que una escritora de su talento, que conoce las leyendas como yo, y se ha criado con los mismos valores de los que beben mis historias, me represente de esa manera y ponga palabras como orgullo al lado de mi trabajo. Aunque la palabra leyenda es demasiado grande y eterno como para plantearme nombrarme como tal, ni siquiera en ficción. 

En la sección Luz nos encontramos con leyendas muy interesantes: algunas terribles, otras no tanto. Comienzas con el episodio de la creación y nos das la base de todo el libro en una sola frase: «Todo lo que tiene nombre existe».

Sí. Esa frase es el principio la mitología vasca y, en parte, también de nuestra cultura. 

Para nosotros la palabra es más importante que cualquier otra cosa, por lo que me parecía importante crear una base y empezar por «En el principio» era casi obligado.  

Entre los relatos hay algunos que nos hablan de la fuerza del amor y de cómo esa misma fuerza nos puede hacer tomar decisiones muy difíciles y realizar sacrificios insospechados, como en «La joven Lamia». ¿Cuánta fuerza de voluntad hay que tener para alejarse del amor, por amor?

Muchísima. Hay que ser muy responsable y muy consciente del valor del ser que tienes enfrente para tomar una decisión como esa. 

Aunque también creo que si amas de verdad a alguien, ese sacrificio es algo que surge de forma natural, porque ¿para qué mantener algo si no beneficia a ambas partes? 

En otros, como «La joven tejedora de destinos», se habla del rechazo al diferente. Este tema es una constante en toda la historia del ser humano, partir la sociedad entre nosotros y ellos. El final, sin embargo, tiene un tono agridulce a la par que realista. En lugar de tirar el muro abajo y solucionar el problema, da un rodeo para llegar al otro lado. ¿Por qué?

Hay muros que no se pueden derrumbar. Por mucho que en nuestra mente o en nuestras creencias lo veamos de una manera muy determinante. 

En todas las épocas ha habido personajes que están fuera de su tiempo, artistas o pensadores, científicas, etc... que vistos desde el punto de vista de hoy encajan, pero no en su tiempo. Ya que su sociedad no era lo suficientemente madura para entenderlos.

Este relato realmente va de eso, de que el destino es el que es, pero a veces, no es un destino adecuado al tiempo en el que se vive.  

«El puente y el espejo» nos habla de tres temas. Por un lado, volvemos a tener el amor y la fuerza que nos otorga para vencer las dificultades que nos pone la vida para entorpecerlo. En segundo lugar, la ingratitud ante la ayuda de los otros. Y, finalmente, la fuerza del perdón. Son tres temas muy intensos que se juntan en un relato de una forma armoniosa. ¿Cómo planteaste esta historia?

Esta historia está basada en dos leyendas clásicas de la mitología vasca. 

Por un lado, la leyenda de la creación del puente por parte de lamias y jentiles para ayudar a dos enamorados. Y otra, que cuenta el robo de un espejo a una mujer pato por la avaricia de una muchacha. 

Cada ser, cada personaje de las leyendas vascas son defensores de ciertos valores. En el caso de esta historia: la honradez protegida por las lamias, Mari y la justicia y  los jentiles y la hermandad. 

Por lo que al ir reescribiendo lo que recordaba de las leyendas clásicas, todo encajó, no pensé en los temas que había de fondo, los personajes contaban el relato. 

También tenemos relatos oscuros, incluso en la Luz. «La guerrera oculta» tiene un inicio doloroso y un desarrollo empoderador. El final no es blanco o negro, es agridulce, como en la mayoría de las leyendas. Después de todo lo que le ha pasado a la protagonista, ¿por qué decide volver?

¿Cómo no hacerlo? Es un personaje que nunca buscó la aceptación, se mueve por sus propias ideas. Ella ama a su gente, a sus compañeras, a su madre. No es una opción plantearse dejarlas de lado.

El último relato de Luz nos habla sobre aprovecharse de los demás y sus consecuencias. ¿Cuánto hay de autobiográfico en este u otros relatos?

“La costurera y el Galtzagorri”, es un relato sobre la tentación de caer en el mínimo esfuerzo, laboralmente hablando y sobre anteponer la ambición a la familia. No creo que la costurera quisiera aprovecharse de nadie y los galtzagorris no tienen ambiciones, son simplemente duendillos malintencionados, cuando se aburren. 

Y aunque, este relato es un homenaje a mi madre, pues fue costurera, no tiene nada de autobiográfico. Ni este ni ningún otro, al menos no en la parte de “Luz”. 

Oscuridad empieza con fuerza y entrañas. Los dos primeros relatos marcan una línea que solo puede ser roja. «Felices para siempre», incluso, nos planta ante una situación que puede encontrarse cualquier mujer, en cualquier momento. ¿Crees que muchas se sentirán identificadas al leerlo? Me refiero a la parte en la que no hay entrañas, claro.

Sí. La situación que se plantea en este relato es algo, por desgracia, que se da bastante. Yo creo que, voy a decir muchas (por no decir la mayoría), de nosotras hemos tenido alguna relación tóxica y nos hemos topado con maltratadores emocionales. 

«Gaueko» y «Me diste nombre» nos hablan de la fuerza de la magia y de los nombres. Los sacrificios que deben hacerse para obtener poder y lo que sucede cuando jugamos con el poder sin entenderlo.

Es la otra cara de «Si tiene nombre existe».  También las pesadillas pueden hacerse reales si le damos nombre, o valor. La oscuridad, yo creo, es lo que nos hace responsables de nuestros actos, lo que nos pone en alerta para no ambicionar más de lo que podemos gestionar. Y tal vez, estos relatos, surgieron de ahí, de esa idea, no me lo había planteado. 

«Nadie descansaría en paz» nos planta un golpe de realidad detrás de otro al poner un espejo ante nosotros y nuestra hipocresía. ¿Era ese el único final posible para este relato?

No sé si era el único final posible, era el que esta muchacha me narró. El final  que muchas mujeres acusadas de «sorgina» tuvieron por culpa de hombres que abrazaban una fe que culpaba de sus deseos a las mujeres, en lugar de a ellos mismos.

«No me nombres» nos zambulle en un relato intenso en el que vemos dos versiones de la misma historia. Una parte de la narración es epistolar, lo que trae inmediatamente a la memoria «Drácula» de Bram Stoker. ¿Cuánto hay de inspiración suya en este relato?

Este relato fue ganador para el Especial Bram Stoker de Círculo de Lovecraft, así que no es solo inspiración, es un homenaje a este gran genio. 

Para mí Drácula es una obra maestra. Es la mezcla perfecta de horror y sensualidad, y en este relato intenté conseguir algo similar. Jugando, además, con una de las leyes reales más sorprendentes que fue abolida, hace relativamente poco; la de la impunidad para matar “vizcaínos” en Islandia. 

El último relato es angustioso y es una magnífica forma de terminar el libro. La Oscuridad condensada en un ser de absoluta maldad que… Y no puedo decir más. ¿Son los humanos los verdaderos villanos de este libro? ¿O tienen la maldad y el terror entidad propia?

El mal y el bien son conceptos cristianos, posteriores a las antiguas leyendas y a todos estos seres, así que su concepción es un poco más… ¿Gris? 

Todos tenemos una oscuridad y una luz, todos podemos ser el peor de los villanos o la más poderosa de las heroínas, dependiendo de quién narre la historia o de en qué momento miremos al espejo.  A mí lo que me sirve es intentar estar en equilibrio con los dos y aceptarlos por igual.

En este relato utilicé uno de los personajes más tenebrosos, para hablar de una de las peores épocas de mi vida. De mi ansiedad y mi miedo. De cómo me hacían insoportable respirar o incluso vivir. En aquel momento, mirarme al espejo era horrible, me veía como un monstruo, no aceptaba mi oscuridad y va un poco de eso. 

Así que creo que la respuesta es que el terror, la oscuridad, el mal, o como queramos llamarlo, no es más que otra parte de todos nosotros, una parte igual de maravillosa que la luz, pero que nos exige aceptarnos plenamente y eso, hoy en día, en la sociedad en la que vivimos, es salirse de la norma. 

Cuéntanos en qué estás trabajando ahora.

Ahora tengo varios proyectos abiertos. 

Por un lado la edición de «Txikiyendas» junto a Uzanza editorial y Fran Ferriz como ilustrador. Es un proyecto que me ilusiona mucho, porque es llevar la mitología vasca a los más pequeños de una forma dulce y divertida. Además, estoy aprendiendo muchísimo con María Santórum, ha sido un verdadero regalo del destino cruzarme con  este pedazo de equipo. 

Otro de mis proyectos futuros es «ProyectoPoe», mi segunda novela.  Que está en fase revisión y que espero poder pasar a fase de beteo a finales de mes. Es la historia de una asesina en serie que basa su obra en los cuentos de Poe y que conoce a un chico que esconde tantos o más secretos que ella. 

Además, he empezado el borrador de «PoyectoLeonci». Una serie de cuentos infantiles para los más peques, pero de eso no puedo contar aún nada más. 


―Vaya, al final sí que sabías usar las palabras después de todo ―comentó socarrona Xandra.

―Hago lo que puedo.

―Bueno, creo que ya es bastante. Ve en paz, Mario. No querría que el mundo perdiera tus palabras. Recuerda que la vida no espera y puede haber cambiado mientras estabas conmigo absorto.

―Gracias, creo. ¿De verdad no me puedo quedar?

Me levanté y traté de salir despacio. La cabeza me daba vueltas y de pronto vi claro que estaba empapado y congelado por las aguas del río. Resbalé al tratar de salir corriendo y me volvía a rebozar. Cuando llegué a la orilla oí un ruido y vi cómo unos pies de pato se alejaban por el cauce. Respiré con alivio y casi recibí el picotazo de una abeja. Levanté la cabeza.

El prado rebosaba de vida. Flores e insectos bailaban una danza amorosa acompasados por la brisa, bajo la caricia del sol de primavera. 

¿Cuánto tiempo había estado con ella dentro?


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Si quieres comprar su libro puedes hacerlo aquí: «En medio del espejo: Luz y Oscuridad»






sábado, 19 de marzo de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... Lorena Grande

Se notaba que el frío iba dando paso, poco a poco, a las flores. Por todas partes se alzaban insectos recorriendo los parterres, subiendo sinuosos, saltando: siendo muy pesados. Había quedado con Lorena Grande y me puse a repasar mis notas:

Lorena Grande, sevillana, enamorada del arte y la historia de su ciudad. Estudió Traducción e interpretación pero siempre ha adorado la literatura. Sus grandes pasiones son leer, escribir y el chocolate. Tiene varios libros autopublicados y otros con editoriales, como «Tormenta de Colores» con Cherry Publishing, «Las Crónicas de Vikeni» con Titanium Editorial y tiene varios libros que verán la luz en 2022 con Selecta de Penguin Randomhouse.

Mientras espantaba unas avispas que habían encontrado en mi ropa motivo de diversión, me di cuenta de que se acercaba una figura tapada con una capa y una capucha. Caminaba tranquila, mirándome con fijeza con unos ojos luminosos que destacaban entre las facciones oscuras que se vislumbraban bajo la tela.

―Hola, eres Mario, ¿verdad?

―Sí, soy yo. Encantado, Lorena ―dije, ofreciendo mi mano.

Una delicada mano negra azabache emergió de la manga y me dio un apretón fuerte y afectuoso.

―¿Te parece si nos acercamos a una terraza y tomamos algo mientras hablamos?

―¡Genial!

Caminamos hasta una cafetería cercana que estaba lo suficientemente alejada de los bichos como para que yo pudiera tomar notas sin distraerme. Lorena echó la capucha hacia atrás y descubrió una bella elfa oscura con las orejas puntiagudas. Tragué saliva por la sorpresa, tomé el bloc y el papel y puse la grabadora en marcha.


Tu historia comienza hablándonos de los elfos oscuros. En la novela se trata de elfos de piel oscura, como su nombre indica, pero en el mundo fantástico siempre se ha tratado de seres bastante perversos. En la saga de R. A. Salvatore, por ejemplo, son malvados y traicioneros en general. Sin embargo, en tu mundo no tienen nada que ver con eso. De hecho, en alguna ocasión se dice específicamente que los elfos oscuros no tienen magia oscura, como muchos humanos piensan. ¿Cómo se te ocurrió este cambio?

El reto de cualquier autor es crear algo de la nada o convertir lo que ya existe en algo novedoso. Siempre se le puede dar una vuelta de tuerca a conceptos ya utilizados, como el de los elfos oscuros. ¿Por qué tienen que ser malos? ¿Por qué no pueden ser las víctimas? Al fin y al cabo, todo depende del punto de vista, ¿no? 

Por eso decidí que la protagonista debía pertenecer a una especie como esta, a la que siempre le colocan el sambenito de la maldad. Además, aunque se trata de una historia de fantasía, no quería inventar un sistema de magia, porque eso me obligaría a crear una historia mucho más compleja y la protagonista de Tormenta de colores no me pedía eso. 

Digamos que ese sistema de magia lo veremos en el proyecto Luz y Oscuridad. 

La historia de Carshia y Shegnia es bastante triste. Humanos contra elfos, cuando por fin los últimos recuperan su hogar está destruido por la guerra y aislado del mundo porque los humanos los aborrecen y los temen a partes iguales. Solo pueden salir de allí a través de un mar embravecido en el que pueden perder la vida. Es un tratamiento muy original de la inmigración económica. Cuéntanos un poco cómo lo desarrollas.

Cuando creé a Nasha, pensé que sería una buena forma de lanzar un mensaje en contra de muchos comportamientos respecto a quienes se ven obligados a abandonar su hogar por culpa de los errores de otros. Tormenta de colores es un canto contra el racismo y un reflejo de lo que se vive día a día en muchos lugares del mundo. En concreto, Carshia y Shegnia representan a Europa y África, respectivamente. 

Respecto al desarrollo, siempre intento que se vea la situación desde el punto de vista de Nasha y que el lector sienta lo que siente ella: las miradas de desprecio, los comentarios en voz baja, las faltas de respeto… Fue muy duro y bastante complicado tratar el tema con suavidad. Por suerte, quienes me han leído me han felicitado por saber llevarlo con dulzura. El objetivo principal de que Nasha represente a un pueblo apaleado es despertar la compasión y el entendimiento en el corazón del lector. 

La familia se ve desde diferentes perspectivas en la novela y es muy importante la forma en la que afecta a su desarrollo. Por un lado tenemos a Nasha, la protagonista de la historia. Es una elfa oscura que cruzó cuando era niña y ahora vive en Carshia como una más, junto a su abuela. ¿Qué importancia tiene para ella la familia? ¿A quién más incluye dentro de ese ámbito?

Cierto, la familia es muy importante para ella. Se quedó huérfana siendo muy pequeña y su abuela adoptiva es la única persona que la ha acogido en su seno de esa forma, dándole un hogar y una oportunidad nuevos. Kharia es su refugio, su lugar seguro, que es lo que toda casa y familia debería ser. Es el único sito donde Nasha se siente a salvo por completo, y eso es algo que todo el mundo necesita. En algún momento se hace alusión al marido difunto de Kharia, y aunque Nasha no le conoció le agradece las cosas que dejó fabricadas en la casa, porque también ella las puede utilizar. 

Por desgracia, no todas las familias son así. La de Sarah está rota, mancillada con una serie de comportamientos y palabras que también denuncio a lo largo de la novela. Es la antítesis del círculo en el que Nasha se mueve, se ve desde la primera página. También se llega a conocer un poco a la familia de Eshir, que tiene de todo: parientes más agradables, otros a los que no te gustaría ver en tu vida, unos a los que les tienes un cariño especial y otros que apenas conoces. 

En definitiva, son tres modelos diferentes de familia, pero Nasha solo necesita a su abuela para no sentirse aislada en un reino lleno de humanos.

Tenemos también a Sarah, su mejor amiga desde que eran pequeñas. Cuando avanza la historia vemos que su familia no es, precisamente, modélica. El padre tiene una presencia que se desvela poco a poco y acaba por ser importante. Pero los trapos sucios se lavan en casa. ¿Por qué Sarah no le contó nunca a Nasha nada?

Es una pregunta interesante. ¿Por qué nos callamos las cosas importantes? ¿Por vergüenza? ¿Por sentirnos fuertes? ¿Por no querer molestar a nadie más? En el caso de Sarah, fue todo a la vez. Ella ya conocía la aversión de Nasha hacia su padre por cómo la había tratado una vez, no quería complicarlo todo aún más. También era consciente de que Nasha no se aceptaba, no se quería a sí misma. Decirle que su familia estaba en contra de su raza y hablarle de todos los problemas que vivía habría preocupado en exceso a su amiga, además de hacerle sentir aún peor. 

Sarah estaba acostumbrada a proteger a Nasha, pero no se daba cuenta de que era ella quien necesitaba el apoyo y la protección de su amiga.

La relación entre Nasha y Sara va más allá de la amistad para la protagonista, que está enamorada. Además, piensa que su amiga la despreciaría si se enterase. ¿Cómo valora éticamente la sociedad de Carshia las relaciones sexuales?

Bueno, depende de dónde se viva. En Arsis, por ejemplo, nadie critica a viva voz una relación homosexual, pero no está del todo bien visto. Prefieren las parejas habituales de hombre-mujer. Sin embargo, no es eso lo que detiene a Nasha a la hora de declararse, sino el temor a que Sarah ya no quiera saber nada de ella. 

Finalmente, tenemos a Eshir. Un chico simpático y guapo que trabaja con Nasha. Entra en su vida tratando de hacerse su amigo y ocupa en su corazón el hueco que deja Sarah en un momento triste de la novela. Cuando transcurre cierto evento podemos ver cómo la familia de Eshir es diferente de lo que se ve en el pueblo: su tío es el que odia a los elfos y avergüenza al resto. ¿Es solo por cómo es la familia de Eshir o tiene que ver con vivir en el pueblo o en la ciudad? ¿Cómo se ve a los elfos en la capital?

Hay que entender que en la capital o en las ciudades de interior no suelen verse elfos oscuros, por lo que sus reacciones pueden ser muy distintas. En Arsis sí llegan a estar algo más acostumbrados, tanto por la presencia de Nasha como por ser un lugar de paso de los elfos que llegan a través del mar. La familia de Eshir no se caracteriza por ser racista, pero sí es cierto que en todas las familias tiene que existir una oveja negra y esa oveja es su tío. De hecho, se puede apreciar que los demás no dicen nada cuando se produce el enfrentamiento entre él y Nasha; se debe a que no piensan igual que él, si bien es cierto que podrían haber intervenido y roto el discurso racista de su pariente. 

Por desgracia, estas cosas suceden en la vida real. A veces nos mordemos la lengua cuando presenciamos alguna injusticia. Por mucho que no estemos de acuerdo, llegamos a fomentarla si no hacemos algo al respecto. 

Algo bastante común en las novelas de fantasía juveniles es que la protagonista se erige en la líder de un movimiento revolucionario. En tu novela, sin embargo, se cita expresamente este hecho y Nasha se autoexcluye. ¿Por qué?

Precisamente por lo que has comentado: lo habitual es que la protagonista sea la líder de una revolución, no un personaje secundario que se aleja del conflicto. Nasha ya tiene suficientes problemas en su vida y ha sufrido bastante como para sumarle una guerra diplomática. No se ve capacitada para liderar la lucha de su pueblo, solo quiere una vida tranquila junto a sus seres queridos, que la respeten. Eshir la apoya por completo porque es consciente del sacrificio que le supondría a Nasha formar parte de ese nuevo futuro. Siempre lo ha dado todo por los demás, pero ahora le toca a ella decidir por sí misma. 

La sexualidad se trata en el libro de dos maneras contrapuestas. Por un lado, Nasha espera ser despreciada por Sarah por sus sentimientos hacia ella. Por otro, Eshir trata de conquistarla aún conociendo esos sentimientos, lo que hace suponer que para él es algo fluido, no cerrado ni definido. Cuéntanos un poco las razones de esta dualidad.

Todo depende del punto de vista y de la educación que ha recibido cada uno. A Eshir le enseñaron a aceptar a todo el mundo, fuera como fuese y tuviera las preferencias que tuviese. Lo importante es lo que hay en el interior de la persona, su forma de ser. 

Nasha, que ha conocido el rechazo directo, no quiere verse sometida a él de nuevo, menos aún si viene por parte de su mejor y única amiga. Eshir asume ese hecho y no espera que Nasha se enamore de él. Solo se acerca lo que ella le permite, y el resultado es que nuestra elfa oscura descubra que no todo el mundo es como el padre de Sarah o como Hurgin, su pareja. 

En todas las historias debe haber un villano. Se suele decir que los villanos son los héroes de su propia historia. ¿Hasta qué punto sucede así en tu historia? ¿Crees que en algún punto siente remordimientos o está más allá de esto?

En este caso, no creo que el villano llegue a ser un héroe, porque no se puede justificar la violencia contra inocentes. Por supuesto, si contáramos la historia desde el punto de vista del villano, quienes le rodean le verían como a un héroe, pero eso no significa que realmente lo sea. 

Y no, por supuesto que no se arrepiente de nada. Es un ser sin escrúpulos, egoísta y falto de valores y moralidad. 

Cuéntanos en que estás trabajando ahora.

Pues estoy inmersa en Las Crónicas de VIKENI 4 y estoy proyectando una nueva serie de romántica. También tengo planteados los pilares del proyecto Luz y Oscuridad, la nueva historia de fantasía en la que trabajaré cuando termine con la saga de VIKENI (que son cuatro libros y una precuela). Además, compagino la escritura con mi trabajo muggle y la vida de adulta, por si fuera poco, ja, ja, ja. 



Lorena se detuvo un instante. Contempló la primavera y suspiró.

―¡Qué diferente es Shegnia de todo esto!

―¿Has estado alli? ―pregunté, intrigado.

―Una vez. Fue un viaje difícil. Y ahora debo volver. Alguien tiene que dar cuenta de lo que sucede en esas tierras. Quizá no sea una guerrera, pero puedo dejar escrito lo que sucedió, para que todos lo conozcan.

―Es una labor larga y compleja. Me alegro de haberte conocido.

Ella me sonríe, se da la vuelta y se aleja. Se cruza con una familia que la miran con sorpresa y lo que parece algo de miedo. Ella desaparece y ellos la miran y cuchichean.

Parece que aquí también tenemos que revisar nuestros prejuicios.




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sábado, 12 de marzo de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... Mónika Feren

Últimamente hacía frío en todas partes, así que había quedado con Mónika Feren en una cafetería de mi ciudad. Tenían un reservado para que estuviéramos tranquilos y ya estaba tomando mi café. Junto a la mesa había un baúl, lo que me hacía bastante gracia. Revisé las notas que tenía:

Mónika Feren, le encanta escribir, dice que «imaginar es vivir mil vidas diferentes y poder hacer realidad algo que antes no existía me llena de felicidad». Ha escrito «Sueños de otro mundo» y «El reino de Cartón». 

Oí un chirrido y vi que la tapa del baúl que tenía al lado se levantaba y unos ojos brillantes observaban desde la oscuridad. Poco a poco se abrió del todo y salió de su interior... ¡Un patoballo! Un caballo bien grande con cabeza de pato y encima, tranquila, Mónika, vestida con múltiples capas de ropa.

―¿Mónika? ―dije sorprendido.

―¡Hola, Mario! Vaya calor hace aquí, madre mía. Voy a tener que quitarme cincuenta capas. ―Empieza a quitarse ropa y a los cinco minutos ha ocupado varios metros cuadrados de cafetería y dos reservados más. El camarero nos mira desde lejos sin saber qué hacer, el patoballo lo mira a él con cara de enfadado.

―¿Ya estás mejor?

―¡Mucho mejor! Es que estaba de visita a unos amigos y se me echó el tiempo encima.

Pongo en marcha la grabadora y comenzamos la entrevista.

La historia comienza en Las Tierras Vacías, que sufren la maldición de Congel: un invierno perpetuo. Allí viven multitud de seres extraños, incluyendo a los Pielfría, de donde es originaria Nube Detormenta. Para acabar con la maldición deben acudir a una serie de pruebas, de las que no vuelven los que fallan. Se trata de poner por delante el bien del pueblo sobre el propio. ¿Es eso el valor?

Nube Detormenta es valiente de nacimiento, dicen de ella que ya desde muy pequeña velaba por su hermana en las frías noches. Ella ni siquiera piensa en lo que va a hacer, no es consciente ni del peligro, ni de la envergadura de la misión. ¡Enfrentarse al rey Bard! Solo un necio lo haría. Más que valor, diría que su grado de optimismo es tan alto que puede emprender el viaje sin mayor dificultad, aunque más adelante descubrirá el gran error cometido.

Nube se encuentra a muchos personajes curiosos en su camino: un caracol que la acompaña, una lechuza que emite luz por los ojos, un insecto palo… Según ibas escribiendo la historia, ¿sabías ya qué serían o lo decidiste más tarde? ¿Hubo algún cambio?

Cuando empecé a escribir esta historia en mi mente solo existían dos personajes: Nube y Sincuernos, el gran caracol (además de los escenarios, como las Tierras Vacías o El reino de Cartón) Los demás fueron surgiendo según escribía; si te digo la verdad, no sé muy bien cómo aparecieron. Cambios en los personajes sí hubo, pero solo en sus personalidades. Quería presentar a uno de ellos como malvado (no puedo decir cuál porque sería spoiler) pero a medida que iba creando la trama, fui incapaz de hacer que obrase mal, la historia me requería que ese personaje se mantuviese fiel, no podía convertirlo en un «traidor» (y no estoy hablando del gallo).

La historia del Reino de Cartón se nos cuenta en pequeñas píldoras y descubrimos que el Rey Bard es un glotón y que no destaca precisamente por su agudeza. Su castillo está rodeado por una muralla de cartón y vive con el temor permanente de que alguien le destrone.

Te voy a contar algo sobre el rey Bard: es tan tonto como parece. Vive pendiente de que alguien venga a atarcarle, porque es lo que él haría. Considera que todos son igual de viles y malvados porque no ve más allá de la pelusilla de su ombligo mohoso. Sin embargo, todo tiene un porqué... Ahí lo dejo.

Durante las pruebas para cruzar el río helado asistimos a una lección de empatía tras otra por parte de Nube, que no duda en ayudar incluso a los que se enfrentan a ella en las pruebas. Este tema está presente en todo el libro. ¿Es posible que presentar a los personajes como objetos o animales ayude al lector a ponerse en su lugar saltando por encima de sus prejuicios?

No lo había pensado así. En los cuentos siempre funciona el uso de animales u objetos inanimados para darle un valor a la historia diferente, como si fuese más veraz y comprensible, ya que al no tratarse de humanos, uno tiende a creer que pueden comportarse de cualquier manera. De todos modos, usé objetos y animales por un motivo y no fue precisamente el de ayudar al lector a ponerse en su lugar.

La amistad, la traición y el perdón orbitan alrededor de Nube. ¿Cuánto de autobiográfico hay en esto?

Nada de nada. Esos elementos me parecían fundamentales para esta historia. Necesarios para que se crease un halo de cuento de los de antes. No sé si he conseguido alcanzar esa meta, pero son tres pilares sobre los que orbita el resto de la trama. 

La redención es otro de los temas que se trata en la historia. Traidor, también conocido como Zancos, nos ha mostrado que todo el tiempo ha estado pensando solo en sí mismo y eso lo ha llevado al punto en el que se quiebra. ¿Cómo evoluciona la mano derecha de Bard a lo largo del libro?

Evoluciona de manera bastante brusca para mi gusto. Me hubiera gustado alargar más su historia y que tuviera más peso del que tiene. Puede que no se entienda muy bien su cambio de visión (¡no quiero hacer spoiler!) Me encantó escribir sobre este personaje, por un lado, es malvado y nada le importa, por otro él cree tener suficientes razones para comportarse así.

Nube, mediante su viaje y lo que sucede más adelante, en realidad está tratando de cambiar un sistema, de liderar una revolución. Es muy idealista pero acaba por darse cuenta de que, aunque el sistema sea muy malo, siempre habrá quien saque provecho y quien tema al cambio. ¿Es un salto de madurez para Nube? ¿Cómo relacionas esto con nuestra sociedad?

Ella no es consciente de que esté liderando ninguna revolución, pero sí, hacia el final recapacita y se da cuenta de la triste realidad; aún así, solo pierde la esperanza cuando ve que ya no queda nada más que pueda hacer. La crítica que quise hacer se relaciona con el individualismo reinante en nuestra sociedad (me refiero a la española y a la occidental, en general), donde cada cuál mira por sus propios intereses, sin tener en cuenta a los demás. «Si a mí me va bien, el resto no importa». El hecho de verlo desde diferentes perspectivas (dicotomía ricos-pobres) me hizo reflexionar sobre que da igual en qué estrato vivas, todos tenemos nuestros problemas y queremos soluciones, el vecino tendrá que arreglar las suyas. No hay mentalidad de sociedad colmena, pero de todas formas lo que uno hace también puede influir (para bien o para mal) en el otro.

El libro es una brillante metáfora que tiene muchas interpretaciones diferentes y, por si fuera poco, dos finales diferentes. ¿Cuál crees que es más optimista?

Ambos finales lo son y por varios motivos, aunque en los dos también queda cierto mal sabor de boca. Supongo que esa pregunta es más bien para los lectores. Desde mi punto de vista, los finales son todo lo optimistas que quieras verlos.

Se suele decir que cada uno es el héroe de su propia historia y que los villanos, en su cabeza, son los buenos. ¿Crees que en tu historia es así?

¡Ah, el bien y el mal! Qué conceptos tan difusos, como diría Traidor. Creo que el villano principal de mi historia, el rey Bard, tiene claro que es malvado y además no le importa. Y la indiscutible heroína, Nube Detormenta, en ocasiones duda de que esté haciendo lo correcto. Así que no, los héroes y villanos de El reino de Cartón no son los típicos héroes y villanos, van más allá.

El final de la historia es al mismo tiempo cerrado y abierto. Por un lado, se cierra perfectamente la trama. Pero, por otro, te deja abierta una puerta con cierta intriga.  ¿Es solo un guiño al lector o te has planteado escribir algo más de ese mundo?

La historia estaba pensada para terminar sin más... pero como siempre me resulta imposible dejar de escribir sobre unos personajes y escenarios una vez que les he dado vida. Por lo que, así entre tú y yo... La historia de Nube Detormenta no termina aquí. Continuará después del descubrimiento del epílogo y el creador. Hasta ahí puedo leer (o escribir).

Para terminar, cuéntanos algo sobre lo que estás trabajando ahora.

Entre unas cosas y otras el momento «escritoril» lo he dejado un poco de lado; en cuanto pueda retomaré una historia que no tiene nada que ver con lo que he escrito hasta ahora: «La ventana de Nora», una historia de vida. Empecé a escribir esta novela pensando que sería algo sencillo, sin embargo, y como siempre, se me ha complicado convirtiéndose en algo más grande. En esta entrada podéis leer un poco más sobre ella: «La ventana de Nora».


El patoballo empieza a empujar a Mónika con el hocico. No sé si va a relinchar, a graznar o a poner el suelo perdido, pero sus ojos son extrañamente brillantes.

―Creo que mi amigo está un poco nervioso ya. ¿Crees que tenemos suficiente?

―Sí, muchas gracias por venir. ¿Cómo vas a salir por la puerta ahora?

―¿Por la puerta? ¿Para qué?

Se levanta, se monta en el patoballo y empieza a meterse en el baúl de nuevo.

―¡Mónika! Te dejas la ropa, vas a coger frío.

―No te preocupes, adonde voy ya no me hace falta.

La tapa del baúl se cierra tras ellos. 

¿Y ahora, qué hago yo con cincuenta kilos de mantas, pieles y abrigos?


¿Dónde puedes encontrar a Mónika Feren?


monikaferen.com

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Si te interesa comprar su novela, puedes hacerlo aquí: «El reino de Cartón»




sábado, 5 de marzo de 2022

Abrimos la tapa del baúl de... Elisabet P. Montero

Habíamos quedado en una amplia plaza. Al llegar vi que había una banda de música tocando, con sus trombones, clarinetes, flautas, bombos, platillos, bombardinos... Me senté en un banco a disfrutar de la música mientras repasaba la ficha que llevaba en mi bloc:

Elisabet P. Montero, trabaja en el laboratorio de un hospital. Le encanta la ciencia, tocar el clarinete, ir al monte y leer. Participa de forma truculenta en Horda Podcast en Twitch. Ha escrito «Henry».

Las canciones se acabaron y la banda empezó a recoger. Una de ellos, cargada con una funda en la que debía haber un instrumento musical, se dirigió hacia mí. Al principio venía despacio, con cierta inseguridad. Pelo castaño oscuro, corto, y con gafas. Mientras se acercaba sacó algo de un bolsillo, parecía un vial de laboratorio, y se lo bebió.

Cuando llegó hasta mí había perdido la timidez y era pelirroja. Se quitó las gafas y pude ver cómo sus ojos marrones oscuros clareaban de pronto.

―¡Hola! Debes de ser Mario ―me dijo ofreciéndome su mano. Tenía fuerza.

―Sí, soy yo. ¿Tienes un tinte de pelo especial? Me ha parecido ver...

―No te preocupes por eso, tenemos cosas más divertidas que hacer hoy.

―Cierto. Mira, allí tenemos una cafetería, ¿te parece que hablemos allí?

Nos dirigimos al extremo de la plaza. Entramos, nos sentamos y preparé las cosas. Un camarero nos atendió de forma brusca y se equivocó con los cafés. Encendí la grabadora.

 


El protagonista de la historia, Axel, tiene que presentar un trabajo de investigación en la universidad. La presión es máxima sobre él y está a punto de ser expulsado. ¿Has sentido alguna vez ese tipo de tensión? 

Sí, la he sentido. Durante el primer año de carrera estuve bajo mucha presión porque es necesario aprobar un número mínimo de créditos para que te dejen continuar estudiando. Me resultaba muy frustrante estar esforzándome constantemente y ver que todo caía en saco roto, que no avanzaba. Los parciales los aprobaba, pero en los finales me quedaba a las puertas. Sin duda, una de mis peores épocas.

En el inicio vemos cómo llega a sus manos el libro «The strange case of Dr. Jekyll and Mr. Hyde» y encuentra una serie de fórmulas en el último capítulo. ¿Cómo han llegado hasta ahí?

Las fórmulas llegan ahí porque el libro que encuentra Axel es el primer borrador de la novela que escribe Stevenson.

La idea de que estuvieran ahí surgió porque yo soy de escribir a mano. Si ves el primer borrador de «Henry», verás que las páginas están llenas de tachones, repeticiones, flechas indicando a dónde mover las escenas… También tengo apuntados detalles de las localizaciones donde Henry comete los crímenes, la distancia que hay desde su casa, el tiempo que tardaría en ir de un lugar a otro para saber si le daba tiempo a cometer los asesinatos y un largo etcétera de anotaciones que hice durante la documentación.

Me pareció divertido que Stevenson usara las últimas páginas para anotar ideas o, en este caso fórmulas, que le ayudaran a comprender mejor su historia y le diera un mayor realismo. Al final, mucha información que recopilamos durante la documentación para una historia no aparece en el manuscrito final.

La obsesión de Axel con el libro y su conflicto con el profesor Roberts desembocan en la primera vez que toma el vial. En ese momento el cambio es instantáneo y aparece Henry, que toma las riendas durante un rato. Cuéntanos algunos puntos en los que son diferentes los dos.

Son como la noche y el día jajaja

En la novela ya se menciona que Axel tiene el pelo largo y rubio y los ojos verdes, mientras que Henry lleva el pelo negro corto y tiene los ojos azules. Lo que no se menciona de Henry es que va afeitado y que es un poco más alto que Axel. 

En cuanto al estilo, el de Axel es más rockero: chupa, vaqueros ajados, zapatillas o botas… Le gusta ir informal y muchas veces anda con prisas, por eso lleva una barba desaliñada y coleta mal hecha. Henry no, él siempre va impoluto (anda que no me costó cuadrar el estilo de Henry con lo que pudiera tener Axel en el armario), le gusta cuidar su imagen. Como suele decirse, Henry tiene percha.

A Axel le gusta la cerveza, el rugbi, hacerse de vez en cuando una escapada con Ada, el rock y el metal… Henry es más de whiskey, de leer, de ir al teatro y de música jazz.

Y por sus formas de ser, Axel es muy dulce y cariñoso, siempre está dispuesto a ayudar y le cuesta anteponerse, y hay quién se aprovecha de ello. Si Axel quiere conseguir algo, se esforzará al máximo, pero intentará no perjudicar a nadie. No es tímido, pero le falta un poco de coraje, una chispa de energía que le ayude a afrontar sus problemas.

Henry es todo lo contrario, es lo que Axel anhela a ser: seguro, calculador, implacable. Le da igual si para lograr su objetivo tiene que hacer daño a quien se interpone entre él y su objetivo. También es más frío y distante, y solo se preocupa por sí mismo.

A lo largo del libro se juega con esa dualidad: ¿es Henry alguien real o ha surgido con la fórmula? Esa pregunta permanece en el aire hasta que el mismo Henry nos da la respuesta, y es aterradora. ¿Te documentaste de alguna forma especial para tratar este conflicto de dos mentes en un solo cuerpo?

Sí, empecé a documentarme. Le iba haciendo preguntas a mi hermana (es psicóloga) sobre el trastorno disociativo de la personalidad. También estuve leyendo sobre lo que ocurre en el cerebro en esos casos y los tratamientos que se suelen seguir. El cerebro me parece un órgano fascinante, la verdad.

Axel vive con Ada, su mejor amiga desde el colegio, cuando colisionaron en un pasillo y lo dejaron sembrado de libros. Su relación es muy especial y eso se describe perfectamente en la historia. ¿Hasta qué punto son importantes el uno para el otro, emocionalmente hablando?

Tanto en lo bueno como en lo malo, siempre han estado el uno para el otro. Son uña y carne, y siempre se han complementado. Ada es impulsiva, alocada, mientras que Axel tiene que estar muy seguro antes de dar el siguiente paso. Ada siempre ha animado (que no forzado) a Axel a correr riesgos, a atreverse con aquello que le da miedo, y Axel es el que ha frenado a Ada cuando ha ido a lo loco dejándose llevar por sus emociones.

Pero aunque Ada sea muy segura de sí misma y siempre vaya a por todas, también ha habido momentos en los que ha sido él quién ha estado para animarla a dar ese paso que no se atrevía. En una de las muchas escenas que eliminé, Axel recuerda el momento en el que Ada presenta a Lamya a sus padres. En ese momento Ada está nerviosa, asustada, «¿Y si no me aceptan?», piensa. Siempre se había referido a Lamya como “mi pareja”, no como “mi novia”; está segura de que sus padres piensan que Axel y ella están juntos y que les va a decepcionar que no sea él su pareja. Pero Axel está ahí para decirle que no se preocupe, que todo va a ir bien, y que, pase lo que pase, él nunca la va a abandonar.

Axel es el refugio de Ada, y Ada el valor de Axel.

Ada tiene una relación sentimental con Lamya, que se ve entorpecida por la implicación de Ada en su trabajo como forense. El inspector Stone la llama continuamente y eso la afecta con los que tiene alrededor. ¿Por qué le cuesta tanto mantener el equilibrio entre su vida laboral y su vida personal?

La respuesta a esta pregunta podría ocupar un libro; de hecho, estuve muy tentada de meter capítulos desde el punto de vista de Ada para explicar su conflicto.

Ada no tiene que lidiar solo con su trabajo, que ya de por sí es estresante, sino que quiere estar con su pareja, pero está pendiente de Axel porque siente que hay algo está cambiando en él y no acaba de saber si eso es bueno o malo.

Está preocupada, tiene a un asesino que la está volviendo loca, tiene a Stone apretándole las clavijas para que le de algo con lo que trabajar, tiene a Axel al que ve cada vez más raro y que no le dice lo que pasa cuando siempre se han contado todo. Siente que está perdiendo a su mejor amigo y es algo que no está dispuesta a permitir. ¿Podría contárselo a su novia?, ¿decirle lo que le pasa y pedir ayuda? Podría, pero no lo hace. Se intenta autoconvencer de que solo es una mala racha, de que ya pasará, de que ella puede con la situación, pero al final el vaso se desborda.


[―Pérdoname un segundo ―me dijo de pronto Liz, con los ojos brillantes. Se levantó y fue al baño, detrás del camarero. Diez minutos después estaba de vuelta, con una gran sonrisa y un par de manchas rojas en el borde de su camisa blanca.]


El tema de la presión emocional está muy presente en todo el libro: la presión en la universidad o en el trabajo con Axel, en su relación o como forense con Ada, la presión de Henry que quiere tener su tiempo de libertad y trampea lo que puede para conseguirlo… Toda esta presión acumulada tiene que salir por algún lado y acaba por explotar. ¿Lo tenías planeado o los personajes empezaron a coger las riendas?

Sí tenía pensada la presión que sufre Axel y la frustración que le conducen a experimentar con él mismo, aunque la forma en la que ha acabado desarrollándose la historia no estaba planeada. Lo único que tenía claro era que Axel y Henry iban a ser muy diferentes (no sabía cómo iba a ser cada uno) y el final, y esto último no es exactamente como lo había pensado.

Al final sí, fueron los personajes los que cogieron las riendas. O, mejor dicho: fue Henry quien las tomó. Era él el que me señalaba los obstáculos que se le presentaban a Axel y me decía «A este también lo voy a matar» y yo le dejaba. Se hizo con la historia desde el primer momento: el nombre del proyecto (#ProyectoRider) lleva su apellido, el libro tiene su nombre y son sus ojos los que salen en la cubierta. Se podría decir que ha sido él quien ha escrito la historia a través de mí ja ja ja. Sus capítulos son con los que más he disfrutado, con los que más me he divertido y en los que más información he ocultado, porque él es así: no miente (me cuidé de ello tras el beteo) pero habla de tal forma que te hace creer lo que él quiere.

Hay mucho, MUCHO, de Henry en la historia, y solo se ve una pequeña parte: la que él quiere mostrar.

Henry tiene una personalidad muy fuerte y no se deja contener por las normas sociales. Por un lado quiere ser libre pero, por otro, está pendiente de Axel de formas que ni él se da cuenta. Cuando encubre lo que ha hecho para que no salga perjudicado, cuando toma como objetivos a los que le humillan… Todo gira alrededor de Axel. Sin embargo, el caso del corredor marca un cambio. Actúa porque él, Henry, lo necesita. Es ahí cuando empieza a cambiar la balanza del control. Cuéntanos un poco sobre esto.

Henry es Axel, siempre lo ha sido, pero es una parte reprimida de él. ¿Quién no se ha callado la boca alguna vez porque sabes que, si dices lo que piensas, se puede liar? Axel hace mucho ejercicio de autocontrol: con el profesor Roberts, con la vecina, con los clientes del bar… Roberts, con chasquear los dedos le puede expulsar de la universidad; la vecina no le deja en paz ni a sol ni a sombra; y si algún cliente se queja de él, podrían despedirle. Axel intenta mantener la calma, pero hay veces que le salen malas contestaciones, como a cualquiera.

Henry surge por esa necesidad de Axel de decir y hacer lo que piensa sin miedo a las consecuencias. Actúa para ayudar a su amigo, para ayudarse a sí mismo en realidad, pero ¿por qué conformarse con eso? ¿No te sientes mejor cuando eres capaz de decir lo que piensas, de actuar tal y como crees conveniente para estay a gusto contigo mismo? ¿Por qué vas a volver a reprimirte si has descubierto que esa libertad te hace bien? ¿Por qué seguir siendo Axel pudiendo ser Henry?

En todas las historias debe haber un villano. Se suele decir que los villanos son los héroes de su propia historia. ¿Hasta qué punto sucede así en tu historia? ¿Crees que en algún punto siente remordimientos o está más allá de esto?

No creo que Henry se considere un héroe o un villano. Henry es Henry, punto. No siente remordimientos ni es arrogante; actúa como cree conveniente y si tiene que mancharse las manos de sangre, no le importa. En cierto sentido me recuerda a Kira de «Death Note», pero mientras que Kira lo que busca es un mundo ideal, Henry lo que quiere es estar él bien. 

Henry sabe que lo que hace no es legal, no es moral, pero le da igual. No es «Voy a cargarme a este porque se lo merece», es más bien «Voy a cargarme a este porque me es conveniente; porque es la vía más rápida de conseguir mi objetivo. Además, es una persona despreciable, así que mato dos pájaros de un tiro».

¿Disfruta matando? Sí, aunque no mata por matar. Puede destrozarte si se lo propone, de hecho, lo hace. Como he dicho antes, hay mucho de Henry que no se ve en la novela.

Cuéntanos en que estás trabajando ahora.

En todo y en nada a la vez ja ja ja. Tengo un proyecto medio empezado al que me gustaría dedicarle un tiempo que no tengo. Va sobre una chica que está investigando unos asesinatos y su hermano mayor es el abogado defensor de su principal sospechoso. Es una idea que me gusta muchísimo y ojalá poder centrarme en ella, pero el trabajo, los estudios y otras muchas responsabilidades no me dejan dedicarle el tiempo que creo se merece.

De todas formas, no me frustro, es un proyecto a (muy) largo plazo y me lo voy a tomar con calma porque quiero que quede bien y divertirme tanto (o más) como lo he hecho escribiendo «Henry».




De pronto, se armó un revuelo cuando una camarera descubró algo en el baño. Gritó y fue corriendo a llamar por teléfono.

―Bueno, creo que por hoy tenemos que acabar. Tengo cosas que hacer y sitios en los que no estar ―dijo Elisabet.

―Ah, vale, de acuerdo. Creo que tenemos suficiente.

―Ha sido un placer, Mario. Sé bueno ―terminó, con una mirada profunda. Me guiñó un ojo y se alejó.

Decidí que yo también tenía que irme. No hacía falta que nadie me hiciera un croquis para saber que las manchas de la camisa no eran de ketchup...



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